11 mar 2020

Los contenedores en problemas en muchos barrios



La Voz del Interior (11/03/2020)
Contenedores desbordados: hay problemas por el mal uso

Los contenedores de residuos secos y húmedos que se distribuyen en la ciudad de Córdoba comenzaron a generar problemas en muchos barrios, donde los mismos vecinos se enfrentan entre quienes arrojan sin respetar la separación y aquellos que exigen que haya controles municipales.
La situación llegó a tensarse de tal manera que en algunos puntos de la ciudad ya hay centros vecinales que han elevado pedidos a la Municipalidad para que retire los contenedores y evitar así que los vecinos depositen basura sin separación entre húmedos y secos, o que se generen microbasurales en las plazas donde están colocados los cestos comunitarios. En algunos barrios reclamaron y lograron que los quitaran.
Quienes más conocen este problema son los responsables de los centros vecinales y aquellos frentistas que tienen contenedores a metros de sus domicilios. En muchos casos, lo que denuncian los vecinos es que los contenedores son utilizados como punto de depósito de cualquier tipo de basura, en donde se dejan bolsas, restos de poda y muebles, incluso, en los alrededores de los cestos, lo que termina por crear pilas de residuos, hasta que, finalmente, pasa la recolección.
Horacio López vive en barrio Rosedal y a diario recorre la zona de avenida Fuerza Aérea. Según su relato, en las últimas semanas este corredor se convirtió en un virtual “depósito” de basura que generan vecinos, comercios y casas de comida. “Los contenedores son una buena idea, pero aplicada de pésima manera”, resumió el hombre, interesado en que prospere la separación de residuos.
“Entre Maestro Vidal y Tronador, y la hasta rotonda de avenida Fuerza Aérea, hay un panorama crítico porque en los contenedores de cada cuadra no se hace la recolección, y el vecino no discrimina. Ya me resigné porque tiran animales muertos, poda y restos de comida de los comercios del lugar”, aseguró.
En otro sector de la ciudad, Virginia Asbert, de Villa Warcalde, comentó algo similar. “Estamos muy mal con la basura porque es un tema que venimos trabajando desde el centro vecinal y sobre el que aún no encontramos solución”, dijo. “Hay complejos nuevos en la zona y se han autorizado sin pensar en el tema de los residuos. Existen calles que, a partir de estos emprendimientos, no tienen el ancho necesario para que entre el camión, por lo que la basura se acumula y se transforma en un foco de infección”, dijo la mujer.
En barrio Juniors, la secretaria del centro vecinal, Irene de la Fuente, contó que el problema que observan con los contenedores es el uso que se les da, sin tener en cuenta la clasificación o la cantidad de basura que se arroja. Para esto, trabajaron la semana anterior en una charla con vecinos en el CPC Pueyrredón.
“Lamentablemente, los vecinos no respetan los contenedores. Por ahora, en nuestro sector no tenemos tantos problemas, porque el camión pasa y se lleva los residuos. Pero una vez sucedió que un vecino se apropió del contenedor y le puso cadena con candado, y el camión recolector no lo pudo vaciar”, recordó la vecina.
En Villa Azalais Oeste, Luis Carballo es presidente de la organización barrial y tiene la misma preocupación. “La situación de la basura en el viejo canal sigue igual. Nadie quiere hacerse cargo de la limpieza. Ahora, con esta gestión nueva, parece que quieren encaminar de otra manera el mantenimiento de los espacios verdes, a cargo de los centros vecinales. Pero no sabemos cómo será el tema de la contratación de las cuadrillas de limpieza”, se preguntó.
“Nunca nos llegaron los contenedores; sólo hay en la escuela del barrio. Pero en donde estén, la gente va, tira la basura, y por detrás pasa el camión y se lleva todo junto. Nos sorprende: está mezclando húmedo y secos”, agregó.
El relato de los referentes vecinales es prácticamente coincidente y la preocupación se repite: mientras que algunos aceptan tener los contenedores en sus barrios, otros ya pidieron su retiro para evitar la generación de microbasurales. Eso ya sucedió en Urca y en Poeta Lugones.
Pese a estos planteos, el secretario de Gestión Ambiental y Sostenibilidad, Jorge Folloni, aseguró que hoy la contenerización está en un 30 por ciento, y que el objetivo es aumentar ese porcentaje, tal como lo establece el pliego que deben cumplir las empresas a cargo del servicio.

Prueba piloto
“Es un tema que nos preocupa, en principio, porque este proceso en su arranque no fue el más afortunado. Queremos avanzar en un programa en tres barrios por definir, realizando separación en origen, y trabajando en la concientización”, anticipó el funcionario, como una medida para desalentar el mal uso de los contenedores.
A esta prueba piloto la gestión sumará la creación de puntos de transferencia en los sitios donde hay microbasurales, con la idea de que los vecinos tengan lugares donde trasladar sus desechos y eviten dejarlos en los contenedores si no están clasificados.
De acuerdo con un primer relevamiento de la Secretaría de Gestión Ambiental y Sostenibilidad, en el Centro y los barrios más próximos, la empresa Lam completó la colocación de 2.200 contenedores. En la zona norte, donde opera Urbacor, se instaló un 30 por ciento de estas unidades, y hoy suman 923. Sin embargo, la empresa informó tener 1.718 operativos. En el sector sur, donde trabaja Lusa, ya hay un 31 por ciento de los cestos previstos, sumando 1.345.
“Vamos a seguir trabajando en la contenerización, y al mismo tiempo, en una prueba piloto en tres barrios, en los centros de transferencia, para que el vecino no se tenga que ir a Piedra Blanca. Para 2021 tenemos proyectado instalar 1.100 contenedores más”, anticipó el funcionario.
Otra de las acciones que se implementarán en cuestión de días será el cambio de horario de la recolección, con la intención de que los secos sean retirados a primera hora y evitar la mezcla con los húmedos, los que se recogerán por la tarde en franjas separadas. “Hoy el 70 por ciento de los residuos que llegan a los puntos verdes está contaminado. Hay que trabajar en ello, además de tratar de disminuir el enterramiento en Piedra Blanca, con el chipeado de orgánicos y tratamiento de escombros”, resumió Folloni.

Unidades rotas por escombros y restos de poda
Desde las empresas de recolección de residuos coincidieron en que el principal problema que observan en los contenedores son los desbordes y las roturas por la sobrecarga debido al depósito de restos de poda y escombros.
Desde Lusa, la empresa que presta servicios en los barrios del sur de la ciudad, informaron que la mezcla de residuos es una cuestión “preocupante”, ya que no hay un trabajo en origen. “Además de que se tira otro tipo de desechos a los contenedores, como ramas o restos verdes y escombros, y, claramente, los contenedores no soportan este tipo de residuos”, explicaron.
En LAM, la empresa que trabaja en el área central, también observaron el inconveniente del exceso de residuos en los contenedores y el pedido de un mayor número de estas unidades. Sobre todo de grandes generadores, los que por pliego no pueden usar estos cestos, sino que están obligados a abonar por separado el retiro.
“Hemos tenido menos unidades quemadas, pero sigue habiendo escombros, restos de podas. Hay vandalismo, pero podríamos decir que no como a fin de año. Lo que podemos destacar es el mal uso, sobre todo en los barrios, donde vemos lo que llamamos contenedores maceta”, detalló Florencia Efkhanian, de LAM. “En el Centro, nuestros grandes aliados son los carreros que ayudan en la separación –agregó–, pero seguimos trabajando por el correcto uso de los contenedores también para facilitar el trabajo a los recolectores”.
Desde Urbacor (que opera en el norte de la ciudad) precisaron que el número de bajas de contenedores en mal estado pasó de un promedio de 14 a 20 cestos deteriorados en febrero, principalmente por sobrecarga. “Tenemos 1.718 contenedores que llamamos activos, 795 para húmedos y 923 para secos. Pero hubo 20 en baja por sobrecarga de escombros y mala separación, por desbordes. Sobre todo, los escombros y las ramas hacen que se rompan, ya no tanto los choques de autos”, describieron desde la empresa.
Las tres operadoras apuntaron a insistir con campañas en los centros vecinales, colegios y vecinos para trabajar la clasificación.

Dos barrios hicieron la punta y se rebelaron
En Urca, las plazas del barrio comenzaron desde hace un tiempo a ser receptoras de residuos. Los contenedores de desechos húmedos y secos se desbordan con frecuencia y los alrededores de estos cestos terminan con pilas de basura. Ante esta situación, el presidente del centro vecinal, Juan Negrini, decidió enviar una nota dirigida al CPC Argüello para el retiro de estos depósitos de forma definitiva.
En su observación, desde la puesta de los contenedores, el barrio comenzó a tener puntos de depósito informal de basura, ya sea la que arrojan los mismos vecinos de Urca, aquellos que no respetan la clasificación, o personas de otros lugares que llegan para descargar restos de podas o escombros.
“El desborde de los contenedores es generalizado en el barrio. No es sólo en una plaza, lo cual es una preocupación porque vemos gente que viene de otros barrios a tirar. Por esta razón hemos enviado notas para pedir el retiro de los contenedores. No mejoró esto y somos el depósito de todos los carreros. Los contenedores son un punto de contaminación y el principal inconveniente es que no hay un retiro como el que debería”, contó Negrini.
En Poeta Lugones y Ampliación Poeta Lugones, los vecinos fueron más allá: se reunieron en una de las plazas del barrio y acordaron solicitar el retiro de los contenedores, también cansados del desborde de estos cestos, sin que se respete la clasificación ni la cantidad prevista.
En su cuenta oficial de Facebook, escribieron: “No queremos más los contenedores”. Y advirtieron que si la Municipalidad no los sacaba de la vía pública, serían ellos mismos los que los llevarían hasta el CPC. Finalmente, Urbacor optó la semana pasada por quitarlos de los lugares en los que se hacía mal uso de esos cestos.
“Se está limpiando todo el sector, y retirando los contenedores por parte de la Municipalidad. Podremos disfrutar de la hermosa plaza”, resumieron en un posteo, en el que mostraron cómo en la esquina de avenida Lascano Colodrero y Pedro Cavia ya no hay más cestos ni residuos.
Lorena Jaime, integrante del centro vecinal, contó cómo llegaron a tomar esta medida. “El mal uso de los vecinos y comercios, la falta de educación y capacitación para la utilización correcta fueron las razones, pero también hay que mejorar la frecuencia para vaciarlos”, contó la mujer, que aclaró que solicitaron la quita de estos cestos de las plazas para evitar la contaminación.
“Pedimos que los saquen, y se los llevaron porque eran un basural a cielo abierto y no se podían utilizar los espacios verdes por el olor nauseabundo. Además, los carreros desparramaban basura”, resumió Lorena.
Para acompañar la clasificación optaron por hacer campañas en las redes sociales alentando al vecino a que coordine con Urbacor el retiro de podas y escombros; y que se respeten los horarios para sacar los residuos. “Es una lástima llegar a esta instancia porque los contenedores realmente funcionan, pero hay que acompañar con educación sobre el uso correcto, mejorar la frecuencia y poner inspectores o multar a quienes les dan mal uso”, insistió la mujer.

Dónde pedir el retiro de poda y escombros
Frecuencia. El servicio de recolección de poda tiene una frecuencia de retiro semanal. El de restos de obra y demolición, es cada 15 días. El de residuos voluminosos, también cada dos semanas. Los vecinos pueden requerir la recolección de estos residuos especiales con la empresa encargada del servicio en cada zona, sin costo alguno.
Urbacor. 0800-777-8722.
Lusa. 0800-888-5872.
Lam. 0800-5555-2672.

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