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20 jul 2013

Increíble: un mes sin desmontes en la provincia

La Voz del Interior (20/07/2013)
Bosques: sin desmontes por primera vez en 15 meses

El dato surge del relevamiento satelital que realiza la ONG Guyra. Leyes prohíben esta práctica.
Tras 15 meses de desmontes en plena vigencia de leyes nacionales y provinciales que los prohíben, junio fue el primer mes con deforestación cero en Córdoba (ver gráfico).
Al menos esto surge del relevamiento satelital que realiza la ONG Guyra sobre el monte chaqueño de toda América del Sur. Córdoba siempre está anotada con algunas hectáreas de bosque nativo perdidas.
El récord ocurrió en junio de 2012, cuando desaparecieron 3.302 hectáreas. Desde marzo de 2012 hasta mayo de este año desaparecieron 8.044,1 hectáreas, según este estudio satelital.
La mayoría del desmonte se realiza con fines ganaderos. Se reemplaza parte de la flora nativa con pasturas exóticas.
Guyra no detectó desmontes durante 2010, cuando el tema estaba candente por el debate y posterior sanción de la Ley Provincial de Bosque Nativo, en agosto de ese año.
Casi no detectó deforestación en 2011 y en los dos primeros meses de 2012. El tema seguía en la agenda pública, porque aún quedaba por publicarse la reglamentación provincial de la ley (realizada en febrero de 2011) y por la presunta inconstitucionalidad de esta.
El problema es que la Secretaría de Ambiente de la Nación entiende que la ley provincial no es compatible con la norma nacional, por lo tanto nunca envío los fondos específicos (unos 20 millones de pesos al año, aproximadamente) que prevé la ley nacional para cada provincia.
Desde el ambientalismo recibieron con alegría la noticia de un junio con desmonte cero.
“Estoy convencido de que la reducción de la superficie desmontada en los últimos cuatro meses es un logro de las organizaciones de la sociedad civil”, dice Federico Kopta, presidente del Foro Ambiental Córdoba.
Entre esas acciones señala que las ONG han visibilizado esta problemática a través de los medios, realizado pedidos de informes a la Provincia e iniciado acciones judiciales por mora en la respuesta a los pedidos de información.
Fernando Barri, biólogo de la Universidad Nacional de Córdoba y miembro de la ex Comisión para el Ordenamiento Territorial del Bosque Nativo (COTBN), coincide con Kopta.
“Las autoridades se dieron cuenta de que no podrían seguir ocultando las autorizaciones de desmonte. Las imágenes satelitales son una prueba irrefutable”, comenta.
A pesar del dato objetivo de Guyra, Barri asegura que siguen recibiendo denuncias de desmontes. “Ocurre que estos son pequeños y en forma escalonada. Raleos progresivos que se escapan al satélite”, explica.
El biólogo agrega que ya no usan maquinaria pesada para desmontar porque es “muy visible y factible de ser denunciado”.
Y puntualiza: “Ahora contratan hacheros para que vayan talando y quemando de a poco, dejando solamente cortinas de árboles sobre la vera de los caminos, para que no se vea el desmonte interno”.
Autorizados, pero ¿legales? En 28 de junio pasado, Barri realizó una presentación judicial por la demora de la Provincia para dar precisiones sobre los desmontes de octubre de 2012, detectados por Guyra. El pedido de informe fue ingresado el 30 de noviembre de 2012.
El mismo día que Barri realizó esta presentación judicial, Ambiente le hizo llegar la respuesta al pedido realizado siete meses atrás.
La respuesta es breve, pero se lee que varios de los desmontes fueron autorizados por la Provincia.
“Seguramente están amparados por los distintos resquicios que da la ley provincial para desmontar. Estarían encuadrados dentro de la ley provincial, pero serían ilegales con la interpretación de la norma nacional”, indica Barri.
Sobre los desmontes que no tienen expediente abierto en la Provincia, Barri dice que serían ilegales, tanto para la norma provincial como nacional. “En ese caso, la ley provincial prevé sanciones económicas y la obligatoriedad de restaurar el daño (reforestación con nativas). Pero hasta ahora no sabemos de un solo caso en que se haya aplicado la ley”, agrega.
8.044 hectáreas se desmontaron en 15 meses. Fue la deforestación registrada en Córdoba a través de satélites de marzo de 2012 a mayo de este año.

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Más Información:

- Apicultura: vivir del monte nativo
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4 may 2012

Quedan pocas apicolas

El Puntal de Río Cuarto (04/05/2012)
Por la escasa producción, la cooperativa apícola de Huinca vende sus instalaciones

De contar con más de 40 productores asociados, hoy sólo quedan cuatro. “La miel dejó de ser rentable”, dijeron desde la entidad que -entre 2003 y 2005- llegó a producir más de 360 mil kilos por temporada
Huinca Renancó.- De existir más de 40 productores en esta zona, en la actualidad la actividad apícola se reduce a tan sólo 4 vecinos que siguen manteniendo sus colmenas, pero con un margen muy acotado de ganancias.
Esta situación derivó en que los socios de la Cooperativa Agrícola, creada una década atrás con el objetivo de reunir y comercializar la producción de miel, tomaran la determinación de vender las instalaciones.
La noticia fue confirmada a PUNTAL por el presidente de la cooperativa, Juan Carlos Gatica, quien señaló que en la última reunión de socios se había decidido esta medida ante la imposibilidad de seguir manteniendo las instalaciones con una producción que viene cayendo año a año.
“La baja producción de miel en la zona nos ha llevado a tomar esta decisión, nosotros ya veníamos notando una disminución de la producción y pensamos que no iba a quedar otra opción que cesar la actividad porque la mayoría de los apicultores que componen la cooperativa han dejado la actividad”, indica Gatica.
 Lo cierto es que son datos escalofriantes para el sector. De 40 productores apícolas que integraban la cooperativa, hoy sólo quedan 4 y han trasladado sus colmenas a otras zonas donde resulta más favorable la actividad.
A manera de ejemplo, entre los años 2003 y 2005 (de mayor esplendor de la actividad) se llegaron a producir 1200 tambores de miel, unos 360 mil kilos por temporada, después empezó a caer y hoy se hacen de 150 a 200, mucho menos de lo que la cooperativa necesita para solventarse.
Diferentes factores hacen que hoy la producción de miel no sea rentable, entre los más importantes se mencionan la expansión de las fronteras agrícolas, el monocultivo de soja y la utilización de agrotóxicos. De esta forma, se redujeron las fuentes de alimentación de las abejas. Algunos años atrás la Provincia había anunciado la siembra de lotus a la vera de caminos rurales, proyecto que finalmente nunca se ejecutó.
Es así que paulatinamente los productores apícolas han ido dedicándose a otros trabajos más rentables y los que quedan ya retiraron sus colmenas a otras regiones. En este contexto, las instalaciones de la Cooperativa Apícola, que surgió a principios del 2000 como una expectante fuente laboral, hoy están a la venta.
“Nosotros haciendo unos 600 tambores podíamos mantenernos, pero hoy estamos haciendo mucho menos que eso y la realidad es que los rindes han bajado en forma notable y han tornado prácticamente inviable la actividad”, señaló el presidente de Mieles Huinquenses y agregó: “Aquí ya no hay perspectivas para el apicultor”.
El edificio que está a la venta y se ubica sobre ruta 35, a metros del acceso este de la localidad, está valuado en 2,3 millones de pesos.
Al respecto, ya se han recibido algunas ofertas pero ninguna concreta. Lo que se ha puesto a la venta son las instalaciones y el predio pero no las maquinarias. “La idea es quedarnos con las maquinarias y con el dinero obtenido de la venta buscar un lugar más reducido y esperar la posibilidad de que la actividad se reactive, con otra parte del dinero se cumplirá la deuda con los socios que aportaron para el pago de la hipoteca”, señaló.
Cabe agregar que en sus comienzos se mantenía con recursos propios y había una buena perspectiva de fuente laboral, pero con el correr de los años y la profundización del sistema agrícola transgénico y de monocultivo en la región, la actividad empezó a decaer.

Igual situación
En la zona próxima a Olaeta, hasta hace 5 años existían cerca de 30 productores apícolas, de los cuales hasta fines del año pasado solamente subsistían en la actividad cinco vecinos. Estos apicultores llegaban a tener importantes rindes que comercializaban a través de la sala de extracción de la Cooperativa Eléctrica de Las Perdices, pero la misma cerró y ya no tuvieron dónde ubicar su producto. De esta manera, la gran mayoría decidió dejar la actividad, a pesar de las inversiones realizadas para la construcción de las colmenas.

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7 nov 2011

Apicultura en extinción

El Puntal de Río Cuarto (07/11/2011)
Apicultura en extinción: en la región quedan pocas colmenas

Esta actividad tuvo su auge una década atrás, pero el avance de la soja dejó sin alimento a las abejas. Hoy unos pocos productores subsisten, con un mínimo rango de ganancias
Olaeta.- “Hace cinco años, hicimos una reunión donde participaron 30 apicultores, chicos y medianos. Actualmente sólo quedan 5 o 6. El avance de la soja y los requerimientos y exigencias para poder comercializar la producción obligó a muchos a dejar de trabajar con las colmenas”.
Tal el panorama que actualmente muestra una actividad que en un momento se planteaba como un gran emprendimiento en la región.
Sebastián Vella, quien tiene colmenas en la zona rural de Olaeta, graficó la situación por la que atraviesan quienes producen miel, y admitió que hoy ya no resulta beneficioso mantenerlas, razón por la que muchos productores han dejado la producción.
“Solíamos reunirnos productores de General Cabrera, Carnerillo, Las Perdices y General Deheza, pero luego el vínculo se cortó porque muchos ya no trabajan sus colmenas -explicó el apicultor-. Yo he seguido adelante porque cuento con una sala de extracción de miel donde ubicar mi producción, pero muchos, en particular los pequeños productores, dejaron de realizar esta actividad”.
Vella explicó que apicultores medianos y pequeños, cuya producción iba desde los 5 a 10 tambores de miel por año, comercializaban su producción mediante la sala de extracción de la Cooperativa Eléctrica de Las Perdices, pero la misma cerró y ya no tuvieron dónde ubicar su producto. Es así que la gran mayoría decidió dejar la actividad, a pesar de las inversiones realizadas, en su mayoría para la construcción de las colmenas.

Permisos negados
“También nos cuesta mucho conseguir permisos en campos que antes nos permitían la colocación de las colmenas. En su mayoría pasaron de sembrar girasol a sembrar soja y nos quedamos sin espacios, porque no hay alimento para las abejas.
Igualmente creo que muchos no conocen los beneficios que acarrea contar con las abejas en sus campos”, agregó el apicultor.
Con relación a los costos para producir de miel y su posterior comercialización, Vella explicó que se producen tambores de 300 kilogramos de miel, los que se comercializan actualmente en el mercado a alrededor de 2.700 pesos. “Para poder vender, se debe contar con las inscripciones correspondientes y debido a los costos que esto insume, deja de ser rentable”, indicó.
“La apicultura reporta muchos beneficios para el medio ambiente, pero la soja es mucho más rentable”, expresó en clara referencia a que el avance de ese cultivo restringió el espacio donde anteriormente convivían la agricultura y las colmenas.
Por otra parte, señaló que contar con una sala de extracción propia es casi imposible por los costos, la inversión que se necesita y para poder comercializar, de allí que lentamente la actividad esté en vías de extinguirse por completo.
Anteriormente, los productores se reunían en cooperativas y hacían sus propias plantas de extracción, y hasta llegaron a exportar su producción. Hoy la realidad demuestra todo lo contrario, y cada vez son menos las colmenas existentes.

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14 feb 2011

El sector apícola se recupera

El Puntal de Villa María (14/02/2011)
El sector apícola se recupera luego de tres años muy complejos


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30 ene 2011

La apicultura está en proceso de desaparición

El Puntal de Río Cuarto (30/01/2011)
La apicultura está en proceso de desaparición en el sur cordobés

En los últimos años, ha aumentado de un 10% a un 50% el nivel de mortandad de las colmenas. El principal motivo es el avance de la agricultura que provoca una escasa o nula floración para las abejas
Los cambios en el sistema productivo de Río Cuarto y la región están afectando profundamente a la actividad apícola. Según explican especialistas en la temática, el avance de los cultivos de soja y maíz en detrimento de la ganadería está provocando graves consecuencias para las abejas, ya que no encuentran las plantas necesarias para nutrirse. Este fenómeno no sólo afecta a los apicultores por la escasa producción de miel sino también al medio ambiente en general y a especies vegetales que son la base de nuestra alimentación.
Hace tres años que la provincia de Córdoba se encuentra bajo emergencia apícola por escasez de miel. El año pasado fue uno de los más críticos: mientras que el promedio de extracción a nivel nacional generalmente es de 30 kilos de miel por colmena, en la campaña 2009-2010 el Consejo Asesor Apícola estimó que la producción en nuestra provincia rondó entre 5 y 7 kilos.
Así lo informó la médica veterinaria Paula Melegatti, quien trabaja en el Área Apícola de la Secretaría de Extensión y Desarrollo de la Universidad Nacional de Río Cuarto, quien alertó sobre la difícil situación que está atravesando la actividad.
La especialista indicó que a la escasa producción de miel registrada el año pasado, se suma la alta mortandad de colmenas. Normalmente, se registra que un 10% de las mismas mueren al año. Sin embargo, “el año pasado hubo casos de 40% y 50%, es decir que un apicultor que tenía 1000 colmenas perdía 500”.
El productor y acopiador de miel Leandro Narvaja Luque coincidió en que el año pasado fue especialmente crítico, ya que a la tendencia que se viene manifestando por el avance de la agricultura se sumó un período de gran sequía, una escasa floración y una fuerte presencia de insectos que llevó a aplicar una mayor cantidad de agroquímicos en los campos, todos factores perjudiciales para la actividad.
Tanto Narvaja como Melegatti sostienen que este año la producción de miel está mejorando con respecto al año anterior, pero manifiestan que la tendencia en la región es el desplazamiento de la apicultura hacia lugares con mayor presencia de bosque nativo o actividad ganadera, especialmente hacia la zona de traslasierras. Además, todavía no se ha podido determinar el nivel de mortandad de colmenas de la presente temporada.
Según la médica veterinaria este fenómeno de paulatina desaparición de la apicultura debe “hacernos pensar qué estamos haciendo con nuestro medio ambiente”, ya que las abejas justamente son bioindicadoras de contaminación ambiental y en varios lugares se utilizan para tal fin.

Ganadería sí, agricultura no
La especialista y el productor interpretan que el momento por el que está atravesando la apicultura en la región está en relación directa con el avance de la agricultura por sobre la ganadería.
“La apicultura y la ganadería van muy de la mano porque las pasturas que sirven para darle alimento a las vacas son forrajeras para las abejas” explicó Melegatti. De este modo, el descenso de la actividad está en directa relación con la disminución de la producción ganadera en la zona, así como con la creciente desaparición de monte nativo.
La médica veterinaria indicó que tanto las pasturas sembradas para alimentar al ganado como los árboles propios de la zona son esenciales para que las abejas puedan realizar su trabajo.
“El problema es que ahora en la mayoría de los casos tenemos cultivos de soja y maíz, que son plantas que no aportan a la abeja ni néctar para producir miel ni polen que es la proteína que necesita para alimentar a la cría y para desarrollarse”, afirmó la docente.
La ausencia de forraje adecuado provoca malnutrición en estos insectos y obliga a muchos productores a comprar alimentos artificiales. Pero, tal como sostiene Melegatti, ninguna alternativa puede suplir el alimento natural de la abeja. Incluso, mientras mayor diversidad de flores visite, mejor nutrida estará.
En relación a esta situación, la médica veterinaria relató que ha aumentado la mortandad debido a que se está detectando una mayor presencia de enfermedades en los insectos. “El hecho de que no haya flores es la clave, ya que predispone a la colmena malnutrida a no tener defensa para las enfermedades”.
Según Melegatti, el eje central de la problemática se basa en que la tarea de las abejas no es compatible con el sistema productivo actual. “Todas las plantas que para la agricultura son malezas, para la apicultura son forrajeras y ahí es el choque de las actividades”, señala.
En el mismo sentido, la especialista advierte que la utilización de agroquímicos es uno de los factores más perjudiciales para la apicultura. En cuanto a los herbicidas “afectan porque matan toda la flora posible de ser usada por la abeja, mientras que los insecticidas y fungicidas dejan residuos en el néctar que después la abeja va a utilizar”.
Además, diversas investigaciones desarrolladas en Estados Unidos y Europa han comprobado que los agroquímicos afectan el sistema nervioso de la abeja y la desorientan, provocando que se pierda en el campo. De esa forma, las colmenas se van quedando sin pecoreadoras que busquen néctar y polen.

Menos apicultores
Según Melegatti, son muchos los apicultores que han desaparecido en los últimos años, especialmente aquellos que apostaron a la actividad luego de la devaluación de la moneda sin poseer mucho conocimiento al respecto. El último censo realizado en el departamento Río Cuarto fue en el año 2008 e indicaba que existían 214 productores en la región, mientras que en el 2001, por ejemplo, había 650 apicultores registrados.
Esta tendencia sigue en alza, ya que como afirma Narvaja, quienes se dedicaban a esta actividad se han visto muy perjudicados por la baja productividad de las abejas. De este modo, quienes no la abandonaron debieron adaptarse a la nueva situación.
Las opciones que han encontrado los apicultores son mudarse a las zonas donde se produce mejor o “hacer trashumancia, es decir que se quedan viviendo donde están pero van trasladando colmenas, acompañando la floración con el costo y el desgaste que eso significa”, explica el productor. Otros, en cambio, decidieron seguir realizándola sólo de modo secundario mientras se dedican a otra tarea. Incluso, algunos debieron deshacerse de los camiones que poseían y despedir a sus empleados.
Por su parte, la docente universitaria manifiesta que quienes se ven más afectados por esta problemática son aquellos productores que se han dedicado durante muchos años a la actividad, en muchos casos como un emprendimiento familiar.
Se trata de personas mayores que tiene un número importante de colmenas y a las que les sería muy complicado y costoso dedicarse a otra actividad, además de que ya poseen una vocación. “Esa gente es la que tiene que ver cómo sobrellevar estos años de poca o nula producción de miel. Y en general todos se han movido, han llevado sus colmenas a zona mas favorables como traslasierras o el norte de Córdoba, todos lugares donde hay monte nativo”, explica la médica veterinaria.
En base a la situación descripta, Melegatti considera que la tendencia de la apicultura será constituirse como un hobbie o una tarea secundaria de poca magnitud.

La polinización
De cualquier manera, la problemática no se reduce al nivel de producción de miel y a la fuente laboral de cientos de personas. “El principal beneficio que obtenemos de la abeja es la polinización” advierte la integrante del Área Apícola de la UNRC.
“Todo lo que nosotros comemos -menos la papa, el arroz, la soja y el maíz- requiere de la polinización producida por insectos. Y dentro de los insectos las abejas son los principales polinizadores” explica Melegatti.
De este modo, la creciente desaparición de colmenas también es preocupante debido a que se verá reflejada en la producción de cientos de especies vegetales. La docente universitaria indica que esa es la consecuencia más grave del problema, ya que se relaciona con nuestra alimentación.
Además, gran parte de los árboles y árbustos que integran el bosque nativo dependen de la tarea de las abejas para poder reproducirse. La médica veterinaria afirma que en esos casos existe un “mutualismo” al desarrollarse la polinización, es decir que “las dos especies se benefician, tanto las especies arboreas, arbustivas y herbáceas del bosque como las abejas”.

Para mejorar la situación
Desde hace dos años en nuestra ciudad existe un Laboratorio de Sanidad Apícola, cuya responsable es Paula Melegatti, que tiene como principal objetivo detectar las principales enfermedades de las colmenas en la región: nosemosis, loque americana y varroasis.
El laboratorio funciona en el marco del Programa para el Desarrollo Apícola que depende de la Secretaría de Extensión y Desarrollo de la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC), y está destinado a brindar un diagnóstico a los productores sobre la sanidad de sus colmenas en forma gratuita.
En base a las problemáticas que afectan a la actividad, este espacio intenta incentivar a los apicultores a que realicen un monitoreo de las enfermedades más comunes en las abejas de la región. “Ellos tienen que tomar las muestras en las colmenas, nosotros le damos un resultado, y la asistencia técnica que requieran”, explica Melegatti y agrega que es importante que el control sea periódico para que realmente la detección sea efectiva.
Según la médica veterinaria, de las enfermedades detectadas, la varroasis es la más importante y se observa con frecuencia en las colmenas. Por ello, es fundamental que el apicultor controle en forma consciente y en el momento oportuno.
Además, desde la UNRC se dictan cursos sobre apicultura con el objetivo de promover la actividad en la región. En ese marco, se brindan capacitaciones a todos los interesados en comenzar un emprendimiento de este tipo y también cursos más específicos para agrónomos y veterinarios.
“A través de los cursos tratamos de difundir esta actividad porque la mayoría de las personas que se dedicaron ya son grandes y se necesita gente joven y emprendedora que siga con la actividad”, explica Melegatti. Y agrega: “Paradójicamente la apicultura ha venido cayendo en la zona pero yo que soy docente de apicultura tengo cada vez mas alumnos”.

Las banquinas tampoco ofrecen flores
La presencia de soja en las banquinas también tiene sus consecuencias para las abejas, ya que dichos espacios eran unos de los pocos que ofrecían flores para alimentar a los insectos. “En este momento que en los campos no hay oferta de flora, porque ya hasta se fumigan las banquinas, el monte nativo es muy importante. Antes por lo menos en las banquinas tenían merilotus que es una planta también forrajera pero que crece y se resiembra muy fácil”, expresa con preocupación la médica veterinaria. De hecho, el año pasado en la región de Laboulaye el ministro de Agricultura y Ganadería del gobierno provincial Carlos Gutiérrez había anunciado que sembraría lotus en las banquinas justamente para compensar a las productores apícolas por la problemática que el avance de la agricultura estaba generando. Sin embargo, la promesa no se cumplió.
Melegatti afirma que antes había especies como los cardos, las mostazillas, los dientes de león que también eran muy aprovechadas por las abejas pero que actualmente han desaparecido.

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22 nov 2010

Apicultores advierten que están desapareciendo

La Voz del Interior - Edición Electrónica (22/11/2010)
Apicultores advierten que están desapareciendo

Sobre todo los productores del centro y sur cordobés reclaman. Apuntan al monocultivo en los campos y a las fumigaciones.
os apicultores de toda la provincia siguen esperando medidas ante la debacle que aseguran registran en su producción de miel. Adjudican la baja que año a año registran, desde hace una década, al avance de la agricultura por sobre la ganadería, que genera que casi todo el suelo esté dedicado a la soja y otros granos, y se pierda así variedad de flora para nutrir a las abejas.
Además, plantean que las fumigaciones que conlleva la práctica agrícola reducen la población de abejas.
También reclaman que no se permita ya sembrar cultivos sobre banquinas para que al menos en esos sectores haya variedad de flora.
A esta situación se suman otros factores, como climáticos, que han conspiradio contra la productividad del sector.
Recientemente, las cámaras apícolas del interior mantuvieron encuentros con legisladores provinciales de las comisiones de Agricultura, Ganadería y Recursos Renovables y de Promoción de Economías Regionales y Pymes, para plantear la necesidad de que se tomen medidas y advirtiendo sobre la desaparición, en este contexto, de muchos productores, sobre todo en el centro y sur cordobés.

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8 oct 2010

Al piso la producción apícola de Córdoba

Comercio y Justicia (08/10/2010)
Negligencia y cambio climático llevan al piso producción apícola de Córdoba

Miel Negligencia y cambio climático llevan al piso producción apícola de CórdobaLa falta de polen por el abandono del cultivo de especies florales, las fumigaciones y la sequía afectan la actividad.
En momentos de creciente demanda mundial y récord de precios, la producción cordobesa de miel afronta serios problemas para su desarrollo. Una reunión conjunta de las comisiones de Agricultura, Ganadería y Recursos Renovables y de Promoción de Economías Regionales y Pymes de la Legislatura desnudó ayer en un debate la realidad del sector en la provincia. Una nutrida delegación de productores apuntó en la audiencia a fallas estructurales que afectan la producción mielera y otros subproductos, aun cuando el gobierno provincial busca apoyar la actividad con una mesa sectorial.
En la reunión, presidida por los legisladores Alejandra Matar y Carlos Giaveno, los productores describieron una situación adversa por la falta de polen y las constantes fumigaciones, que han ocasionado la pérdida de colmenas en distintas zonas de la provincia. Los mayores daños se dan por negliciencias, por el incorrecto uso de productos altamente tóxicos, como los insecticidas neurotóxicos.
Los productores apícolas sostuvieron que les afecta la problemática ambiental debido al período de 8 meses sin aportes de lluvias, la gran cantidad de días con amplitud térmica y días nublados, lluviosos o inestables. Asimismo, influye el corrimiento de la frontera agropecuaria por la disminución del área sembrada para ganadería y tambo, principalmente en el departamento San Justo, lo que disminuye el culltivo de la alfalfa y con ello una menor oferta floral. Esto se agrava por los procesos de deforestación.
También ha perjudicado a la apicultura la merma de la ganadería y de los tambos, fenómeno que afecta principalmente al departamento San Justo. Estas últimas actividades fomentan el cultivo de la alfalfa, cuya disminución conlleva a una menor oferta floral necesaria para elmantenimioento de las colmenas, lo cual se complica más por los procesos de deforestación.

Propuestas
Por los productores, Ángel Del Bel, representante apícola del departamento San Justo, sugirió a los legisladores promover diversas alternativas para favorecer la sustentabilidad del sector. Entre ellas las de “eximir, parcial o totalmente, de cargas impositivas provinciales a los productores agropecuarios, que faciliten o alquilen lugares con aptitudes mielíferas”.
Asimismo, planteó la posibilidad acerca del uso de terrenos fiscales (caminos perdidos), para el emplazamiento de colmenares y la protección de las especies espontáneas de las banquinas para favorecer la biodiversidad. Entre los incentivos propuso promover el cultivo de girasol y colza, el cumplimiento de distintas normas ambientales y otras para el sector, como la promoción de subsidios y créditos accesibles y la declaración de la abeja patrimonio de la ecología en el territorio provincial.
Argentina destina alrededor de 80 por ciento de su producción a los mercados externos, donde el kilo del producto se cotiza en alrededor de tres dólares. Sin embargo, luego de alcanzar un récord productivo en 2006, empezó un gradual declive.
Así, en el marco de la 18ª Feria y Jornadas de Apicultura del Centro de la República, en San Francisco, se acordó impulsar una ley nacional de Incentivo de la Diversificación Productiva Agropecuaria para dar un nuevo impulso a la apicultura. El país, de ser uno de los principales productores mundiales, bajó su nivel en casi 50%, porque ha priorizado otros cultivos, como la soja, según el Consejo Federal de Inversiones, CFI.

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22 jun 2010

Disminución de abejas denota el daño ambiental

El Puntal de Villa María (22/06/2010)
La disminución de las abejas denota el grave daño ambiental en la región

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21 jun 2010

Día del Apicultor: hay poco para festejar

El Diario de Villa María (21/06/2010)
Hoy es el Día del Apicultor y hay poco para festejar

Frente a la situación que afronta la apicultura regional, tuvo lugar una reunión en el INTA Villa María, a la que asistieron no sólo los apicultores de los grupos de Cambio Rural de la entidad, sino de toda la provincia, y las conclusiones obtenidas en ese encuentro fueron:
-En la situación actual se destaca la baja producción por colmena en la campaña 2009/2010, el despido de empleados, la necesidad de priorizar otro trabajo para el sustento familiar, el abandono de colmenas, la descapitalización al vender los colmenares a bajos costos, como también desprenderse de los vehículos utilizados como elementos de trabajo. También existen endeudamientos, migraciones, se pierden los ahorros conseguidos a través de muchos años de trabajo, resignando finalmente a un nivel de vida, con importante desmejora de la salud física y emocional del productor mielero.
-Uno de los principales problemas, si no el más importante que se planteó, es el uso indiscriminado de insecticidas tóxicos para abejas y la falta de controles al respecto.
Todo esto y más, en un conciso documento, fue elevado al Ministerio de Agricultura de la provincia, a la Mesa de Emergencia Agropecuaria, para que se interioricen de la situación y tomen urgentes medidas al respecto. A partir de la presentación de este documento, fueron convocados los delegados del Ministerio de Agricultura de la provincia y otros referentes a una reunión extraordinaria en Córdoba capital, donde se elevará al ministro de Agricultura la situación para definir si se declara a partir de los elementos de prueba aportados, “emergencia o desastre apícola”.
El Diario Rural dialogó con dos referentes de la apicultura en nuestra región, Bernardo Abad, coordinador del grupo de apicultores de Cambio Rural, y Federico Ezenga, representante de los apicultores del Departamento San Martín quienes manifestaron lo siguiente:
Bernardo Abad: "Fue muy importante el documento elaborado en el marco de la reunión sostenida en el INTA, ya que no sólo se leyó el documento, sino el resultado del taller realizado, donde queda claro un diagnóstico de la acuciante situación que se vive en la apicultura y la necesidad de que se convoque a otros actores.
La importancia de instalar el debate es fundamental, ya que no sólo la apicultura está en crisis, la abeja está en crisis, y eso es un síntoma de que el medio ambiente está en crisis."

La abeja, emblema de la biodiversidad
"Son muchos los actores involucrados en esta situación, la crisis de la apicultura tiene que ver con el medio ambiente, tiene que ver con qué tipo de desarrollo queremos para la provincia. Si el desarrollo que se desea es territorial, con muchos puestos de trabajo o un modelo agro exportador excluyente.
También tiene que ver con la cuestión social, ya que muchos trabajadores de la cadena apícola, tanto empleados como productores, quedaron sin trabajo, y seguirán sumándose si persiste esta situación.
Posiblemente, la apicultura no represente mucho dentro del PBI, pero es una actividad que genera empleo genuino, ya que el propio productor puede incorporar valor agregado, mano de obra.
El Estado debe cuidar la continuidad de estas micropymes, que además significan un ensamble con el ambiente.
Esta actividad no tiene externabilidad negativa, no produce ningún daño ni ambiental ni económico, además hace la polinización de cultivos entomófilos en el caso de girasol, colza, alfalfa para semilla o cualquier cultivo para semilla, y el poder de sostenimiento de la biodiversidad, que de no ser por la abeja, una gran cantidad de especies en el mundo, que no tienen interés comercial, hubiesen desaparecido. La abeja y la apicultura son un bien social, porque conservan biodiversidad, se integra mucha gente a la rueda productiva, y se generan muchas divisas, porque la mayoría de la producción se exporta y principalmente, la abeja produce uno de los alimentos más sanos del mundo, y es la tutela y custodia del ambiente. En Europa la apicultura, es considerada un bien social."

Fusibles y termómetro del medio ambiente
"Si las abejas se están muriendo, pasa algo con el ambiente, y lo que pasa en la actualidad, es que el modelo productivo no es sostenible. No es casual la mortandad de abejas por pulverizaciones, por eso se demanda desde el sector, un análisis crítico de cómo estamos tratando nuestro ambiente agroproductivo.
La sociedad debe tomar conciencia de que esta actividad no es sólo una fuente interesante de trabajo, sino que es sostenedora de biodiversidad a través de la polinización, y este potencial se está perdiendo al perderse la apicultura como recurso, por lo que creemos que la provincia y la Nación, deben ayudar a sostener esta actividad", concluyó Abad.
Federico Ezenga:"Hace mucho tiempo que pedimos la siembra en las banquinas para los apicultores, la reforestación con plantas autóctonas y aparentemente se envió la ley a la Legislatura. Con respecto a ello el ministro Gutiérrez, en la última reunión con el Consejo Asesor, informó que van a intentar trabajar directamente con los intendentes y productores de cada región, porque una ley demora mucho tiempo en salir, mas no vemos como muy viable esta propuesta.
Hay que realizar un trabajo previo, para saber quiénes serían los productores y los intendentes que acuerden trabajar para el proyecto; la provincia entregaría las semillas, pero también es un trabajo que lleva su tiempo, y las abejas se siguen muriendo."

Cosecha 2009/2010
"Si bien estamos acostumbrados a que cada año es menor la cosecha de miel, en esta última campaña, la sequía extrema con la que se encaró el otoño-invierno y a la llegada de las lluvias, la fumigación masiva e indiscriminada que se hace para la siembra, mató una cantidad de abejas incalculable y si bien se había reducido la producción de 50 kilos a 15 ó 20, esta cosecha, en algunos casos se redujo a los 5 kilos y en otros a cero y, en este último caso, algunos productores abandonaron las colmenas y las abejas se enfermaron, contrajeron varroa y contagiaron a las de otros panales."
"El futuro de la apicultura y de los apicultores es muy incierto y oscuro y la miel puede transformarse en un producto excéntrico y no estar al alcance de todos", dijo Ezenga.

¿Qué es ser apicultor?
Con motivo de celebrarse el Día del Apicultor, formulamos esa pregunta a los entrevistados, los que respondieron así:
Ezenga:"La apicultura es una actividad que se lleva adentro, y si bien se mezcla la bohemia con el manejo empresarial de la producción, muchas veces es tradición familiar y demanda mucho trabajo, pero conecta con la Naturaleza y otra forma de vida."
Abad: "Es una comunión con la Naturaleza, es una forma de vida, es una ideología, es la valorización de la sabiduría y de la vida, es el cuidado del ambiente, es trabajar por y para la Naturaleza, y una de las actividades más nobles, por el alimento que se produce, porque no contamina, porque favorece las otras producciones y el medioambiente.
La apicultura es una producción esperanzadora."

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18 jun 2010

Producción apícola provincial en riesgo

Comercio y Justicia (18/06/2010)
Producción apícola provincial en estado de emergencia

Honey comb Producción apícola provincial en estado de emergenciaClima desfavorable y reemplazo por cultivos de terrenos dedicados a la ganadería -donde se implantan las colmenas- han hecho caer seis veces la producción de miel.
La producción de miel en la provincia de Córdoba viene en caída libre desde hace cinco años, con un rendimiento equivalente a la sexta parte del registrado en 2005.
Ante el problema, la Comisión de Emergencia Agropecuaria, convocada por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentos, abordó el problema y se acordó elevar una solicitud para declarar en emergencia o desastre agropecuario aquellas pedanías y departamentos en los que ha disminuido sustancialmente la actividad apícola.
En el encuentro participaron representantes de la Subsecretaría de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar de la Nación, del programa Cambio Rural y de numerosas cooperativas apícolas de la provincia. Los agentes zonales del ministerio presentaron un relevamiento realizado en diferentes regiones productoras de miel, con detalles del estado de situación y la significativa disminución de los rendimientos por colmena. En los últimos cinco años, la media anual de producción bajó de 30 a cinco kilos en la última cosecha.
La medida solicitada es por 365 días, durante los cuales los apicultores se verían favorecidos con la prórroga o exención de los impuestos provinciales según corresponda, y la posibilidad de solicitar refinanciación de pasivos y facilidades para el acceso a líneas crediticias especiales que establezcan organismos oficiales, entre otros.
La crisis fue discutida por apicultores de Villa María y zona de influencia, una de las más afectadas. Los productores del lugar atribuyeron la baja a la acentuada sequía y la disminución de la superficie ganadera, lugar habitual de ocupación de los sistemas apícolas.
Las alternativas viables para superar la crisis fue analizada por 46 apicultores de esa región, con un total de 26.300 colmenas, lo que implica un promedio de 571 colmenas por sistema productivo, superando el mínimo de 400 colmenas requerido para que una familia pueda vivir, según los estudios. La baja de la producción ha ocasionado el despido de empleados, el abandono de colmenas, la descapitalización por vender a bajos precios los colmenares, además del desprendimiento de vehículos usados como elementos de trabajo de los productores y su endeudamiento. Se analizaron posibles lugares más favorables donde instalar las colmenas y seguir produciendo en forma rentable y la trashumancia, pero con altos costos y desarraigo de los productores.
Cabe señalar que el problema, en Córdoba, viene repercutiendo en la menor exportación argentina, que el año pasado descendió nueve por ciento (la de Córdoba cerca del 12 por ciento) en un momento de precios internacionales estables de alrededor de tres dólares el kilo. Argentina es uno de los principales exportadores del producto. El mercado está dominado por China, con una miel de calidad inferior. La caída de la actividad de este sector, ocasionada por razones climáticas y cambios generados en la agricultura de la provincia, afecta a varias economías regionales, con un efecto social en las familias de los productores.

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17 jun 2010

Piden declarar la emergencia o desastre apícola

La Voz del Interior - Edición Electrónica (17/06/2010)
Piden declarar la emergencia o desastre apícola

Los apicultores vienen reclamando por los bajos rendimientos. Los adjudican la monocultivo y los agroquímicos.
La Comisión de Emergencia Agropecuaria, convocada por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentos de la Provincia, en sesión extraordinaria abordó la problemática que atraviesan los apicultores cordobeses. Se resolvió elevar una solicitud para que se declare en emergencia o desastre agropecuario aquellas pedanías y departamentos de esta provincia donde, por diversos factores, ha disminuido sustancialmente la actividad apícola.
Del encuentro, encabezado por el secretario de Ganadería, Daniel Carignano, participaron representantes de la Subsecretaría de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar de la Nación, del programa Cambio Rural y de numerosas cooperativas apícolas del interior de la provincia.
En la oportunidad, los agentes zonales del Ministerio presentaron un relevamiento realizado en diferentes regiones, donde se detallaba el estado de situación y la significativa disminución de los rendimientos por colmena: en los últimos cinco años, la media anual de producción pasó de 30 kilos registradops como promedio una década atrás a los 5 kilos de miel que en promedio dejó la última temporada.
La vigencia de la medida que se reclama que se tome oficialmente sería por 365 días, durante los cuales los apicultores se verían favorecidos con la prórroga o exención de los impuestos provinciales, según corresponda, y la posibilidad de solicitar refinanciación de pasivos y facilidades para el acceso a líneas crediticias especiales que establezcan organismos oficiales.
Un informe publicado por este diario el domingo pasado, planteó la situación que denuncianan los producotres de miel de distintos puntos del interior cordobés. Por ejemplo, tanto desde el Centro de Apicultores del Sudeste Cordobés, como desde el Programa Apicola que desarrolla la universidad Nacional de Río Cuarto se apuntaba que la cantidad de producotres de miel se redujo notoriamente en los últimos años, y que hoy hay menos de la mitad que 10 o 15 años atrás.
Coincidían en marcar como causa central los bajos rendimientos, que vienen en picada año tras año, y que adjudican el avance de los cultivos agrículas, sobre todo la soja que hegemoniza la actividad rural, y que quita espacio a la diversidad de flora que requieren las abejas. El extensivo uso de esos cultivos demanda un mayor uso de agroquímicos que terminan afectando a esa especie. Los apicultores reclaman que si hubiera más ganadería y menos monocultivo, habria más vegetación apta para el desarrollo de las abejas y reclaman un mayor control del uso de agroquímicos y medidas para evitar que ni las banquinas se salven de la soja y se pierda todo reducto de diodiversidad de flora.

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13 jun 2010

Soja y agroquímicos: mezcla mortal para abejas

La Voz del Interior (13/06/2010)
Soja y agroquímicos, una mezcla mortal para abejas



Productores cordobeses plantean que el monocultivo quita espacio a la diversidad de flora que necesitan.
"Eramos más de 100 apicultores en esta región y no quedamos más de 50", advierte desde Bell Ville el coordinador del Centro de Apicultores del Sudeste Cordobés, Jorge Valenti.
En la zona de Río Cuarto, de 624 productores registrados que había años atrás, sólo quedan 214: uno de cada tres dejaron la actividad, según un censo realizado en 2008 por el Programa de Desarrollo Apícola de la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC).
"Hay muchos menos apicultores. Hace años que dejó de ser una actividad rentable, pero no tanto por el precio sino porque vienen bajando los rendimientos", aseguró Valenti. El Centro de Apicultores adjudica como razón central de la baja al impacto de los agroquímicos sobre las abejas, agravado por el crecimiento de la actividad agrícola. "Nuestra producción es inversamente proporcional al crecimiento del cultivo de soja", señaló el productor.
Los especialistas de la UNRC dicen lo mismo, con otras palabras: "El avance de los cultivos ha implicado un desplazamiento de las colmenas y una baja en la productividad. Ambos aspectos se asocian con el uso cada vez más extensivo de agroquímicos", señala Paula Melegatti, docente y coordinadora de ese plan universitario destinado a fortalecer la producción de miel en la región. "Los agroquímicos matan la abeja o eliminan la flora de la que se alimenta. Cada vez hay menos parches de vegetación natural. Ni las banquinas de las rutas se salvan", dice Melegatti.
El mismo cuadro se repite en gran parte de la provincia. Puede que apenas zafen, porque el uso agrícola no es tan intensivo, algunas zonas de Traslasierra o del noroeste con más monte.
En "emergencia". El Ministerio de Agricultura y Ganadería no desconoce la situación. Ya declaró años atrás la "emergencia apícola" en la provincia. Y en cada reunión del Consejo Asesor Apícola se debate esto. Pero la situación no ha variado. Melegatti comentó que se está discutiendo un anteproyecto de ley para prohibir el uso de banquinas para cultivos de agrícolas autorizando sólo especies forrajeras o similares que sean atractivas para las abejas.
"A este ritmo, Córdoba dejará de ser productora de miel", sentencia la riocuartense. Muchos productores dejaron de serlo y gran parte de los que tenían mayor desarrollo trasladaron sus colmenas a otras provincias, con menor sojización.
El Centro de Apicultores del Sudeste Cordobés envió en marzo una nota al Ministerio de Agricultura y Ganadería de Córdoba planteando esta problemática. "Aún no tuvimos respuesta", apunta Valenti.
La entidad describe "la angustiante situación en que se encuentra la actividad apícola" en esta provincia. Y dicen no tener dudas de que los agroquímicos aplicados a los cultivos son la causa principal.
Si hubiera ganadería... En la última década, la agricultura -con la soja como cultivo casi hegemónico- fue sumando más superficie cultivada, en desmedro de la ganadería y de los escasos montes y bosques remanentes.
Los apicultores explican que las pasturas y forrajes dedicados a la ganadería son útiles para el ciclo de las abejas. Pero no los campos sojeros. "Y ganadería o tambos hay cada vez menos en Córdoba", apunta Valenti. Las estadísticas sobre la actividad agropecuaria no lo desmienten.
"Es común ver que se fumigue hasta a los alambrados, e inclusive hasta en las banquinas, eliminando cualquier vestigio de flora que pudiesen aprovechar las abejas", asegura el Centro de Apicultores del Sudeste. Con ese tipo de expansión agrícola -no ganadera- las abejas perdieron.
"Los pesticidas, con amplio poder residual, no discriminan entre plagas y abejas", apuntan los apicultores, que reclamaron al Gobierno alguna reacción no sólo para salvar su actividad, sino por lo que interpretan como un impacto negativo general sobre suelos y aguas por "el uso excesivo" y en ocasiones "fuera de control" de agroquímicos.

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De 70 a 7 kilos de miel por colmena

Los apicultores grafican con números la baja en su producción. Y esas cifras resultan impactantes.
"Hace 10 años se cosechaba en esta zona un promedio de 70 kilos de miel por colmena; en 2005 fueron 40 kilos; en 2008 llegamos a 15 y ahora el promedio de miel cosechada no supera los siete kilos", dicen los de Bell Ville.
Desde Río Cuarto, apuntan cifras similares: "Una década atrás, el rinde promedio superaba los 60 kilos por colmena. En cinco años bajó a 30 kilos, en 2008 no pasó de los 10 y este año, que es el peor de todos, ronda los siete kilos", señalaron desde la UNRC. "Hay menos abejas, que además tienen una menor posibilidad de nutrición", dicen.
Años atrás, el problema de los productores de miel era el bajo precio. Hoy, el valor no es un problema. Admiten como razonable el valor que perciben de acopiadores y exportadores, que ronda los 8 a 9 pesos el kilo. El problema es que no pueden producir más porque las abejas se les "escaparon".

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12 jun 2010

Apicultura de la región en crisis

El Diario de Villa María (12/06/2010)
La merma de la ganadería puso a la apicultura de la región en crisis

Los apicultores villamarienses emitieron un comunicado explicando la difícil situación que atraviesan. Quieren seguir produciendo miel, pero piden apoyo gubernamental porque con las condiciones actuales, no alcanzan a cubrir las necesidades de la familia
“El sector apícola de Villa María y zona de influencia está pasando por una situación crítica, debido principalmente a las bajas producciones, las que vienen disminuyendo progresivamente en los últimos cuatro años, acentuada por la sequía y la disminución de la superficie ganadera, lugar habitual de ocupación de los sistemas apícolas”, indicaron en el informe elaborado por los actores del sector, tras la reunión impulsada por el INTA.
El organismo, a través del programa Cambio Rural, convocó a los grupos de productores que trabajan en la zona de influencia a un “Taller Intergrupal de Análisis y Discusión”, en busca de alternativas viables para superar una crisis instalada y muy grave.
La jornada, se llevó a cabo el 8 de junio en el predio de la Sociedad Rural de Villa María.
La convocatoria se hizo extensiva a productores agrupados a Cambio Rural y éstos considerando la gravedad de la situación lo hicieron extensivo a productores no agrupados, logrando una concurrencia de 46 apicultores de toda la región.
Haciendo un relevamiento durante el encuentro, los apicultores reunidos trabajan 26.300 colmenas, lo que implica un promedio de 571 colmenas por sistema productivo, superando el mínimo de 400 colmenas requerido para que una familia pueda vivir dignamente de acuerdo a informes de años anteriores, lo cual da un importante marco representativo de la región.
La jornada fue coordinada por el presidente del Consejo Local Asesor de INTA, Juan Ezenga, personal de la institución y por los Promotores Asesores de los grupos apícolas de cambio rural.

Bajo rendimiento
A modo introductorio el agente de proyecto de Cambio Rural de Villa María, Leandro Villarreal hizo una presentación de la realidad actual del sector apícola, destacándose la baja producción por colmena cosechada en la campaña 2009-2010 (5kg/colmena), despido de empleados, prioridad a otros trabajos como sustento familiar, abandono de colmenas, descapitalización por vender a muy bajos precios los colmenares, además de desprenderse de vehículos usados como elementos de trabajo, migración hacia otras regiones, endeudamiento, pérdida de ahorros conseguidos luego de muchos años de trabajo, resignar nivel de vida y finalmente una importante desmejora de la salud física y emocional.

Quieren seguir
Luego se constituyeron cinco mesas de discusión, donde se abordaron una serie de preguntas disparadoras específicas a la situación en particular de cada una de las empresas y otras referidas al sector, y como cierre los voceros designados en cada mesa plasmaron las conclusiones al respecto.
En general los responsables están desorientados en la medidas a tomar para la continuidad del sistema productivo; en algunos casos se pueden priorizar lugares que permitan mantener las colmenas y que sigan produciendo en forma rentable; en otros casos la solución sería la trashumancia, pero significa traslados costosos y desarraigo de los productores y empleados; y en otras situaciones implica buscar otros trabajos como fuente de ingreso familiar, desatendiendo las colmenas.
Lo destacable y consensuado en todas las mesas de discusión fue la firme decisión de no abandonar la actividad, primando la vocación y voluntad de trabajo.
Consideran muy importante involucrarse, comprometerse y agruparse no sólo a través de los grupos de trabajo, sino también a nivel regional para fortalecer la actividad de los delegados en los distintos ámbitos que representan al sector; además se solicita en forma urgente apoyo político, gubernamental y social con programas de mediano y largo plazo.
Debido a la repercusión y representatividad de la reunión, y a la calidad de información recabada en el análisis, las conclusiones de los grupos se van a elevar al Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentos de la provincia de Córdoba, para que se interioricen de la gravedad de la situación y tomen medidas al respecto.

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21 ene 2010

Deforestación: riesgo presente para apicultores

La Voz del Interior (21/01/2010)
Precios y deforestación, riesgos presentes

Que los pequeños productores (100 colmenas) pasando por los medianos (500) y hasta los grandes (más de 500 colmenas) hayan resuelto unirse en esta región no es casual. Existen factores de riesgo a mediano plazo que ayudaron a tomar la decisión.
Héctor Lemmens, productor de 500 colmenas y docente, afirma que "los productores alquilan predios para desarrollar las tareas y cada vez en más difícil conseguirlos, por el fenómeno de crecimiento de la soja y la transformación agrícola. Hay que alejarse cada vez más: actualmente hay un precio razonable de 2,30 dólares por kilo, pero hay que mantener los parámetros de rentabilidad".
Para Martín Calandri, con 1.200 colmenas, un problema pasa por "el desmonte permanente en la región y los pesticidas utilizados en otras explotaciones agrícolas". Y acotó: "Este momento nos tiene que encontrar unidos a todos los apicultores, con buen volumen y precio en el mercado. Sin dudas me integraré al grupo, a pesar de tener planta propia".

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21 mar 2009

El sur perdió dos tercios de sus apicultores

La Voz del Interior (21/03/2009)
El sur cordobés perdió dos tercios de sus apicultores

Por el avance de la agricultura y la baja rentabilidad, se reduce la producción de miel.
Río Cuarto. El censo apícola realizado por la Secretaría de Extensión y Desarrollo de la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC), en coordinación con la Municipalidad de esta ciudad, reveló que de los 650 productores de miel registrados en este departamento (a partir de 2001 y hasta el año 2007) sólo quedan 214.
Paula Melegatti, de la UNRC, explicó que en el último año fueron consultados todos los inscriptos en el Registro Nacional de Productores Apícolas (Renapa) de la zona y se constató que, por razones diversas, dos de cada tres dejaron de dedicarse a la actividad. Entre los motivos que los llevaron a abandonar las colmenas los encuestados mencionaron la falta de rentabilidad, el bajo rendimiento (por la falta de flores), su propia edad y hasta el robo de colmenas.
Si bien aún no terminaron de procesar los datos, los especialistas interpretan que la causa principal de la caída en la producción es el avance de la agricultura, la pérdida de especies de interés melífero (que le aportan a la colmena néctar y polen), sumado a la mortandad de colmenas por el uso de los pesticidas.
"Hoy se quieren mantener los alambrados limpitos y con eso se van los cardos, nabos y otras especies que sustentan la apicultura. El desplazamiento de la ganadería afecta también a la actividad, porque donde hay vacas hay praderas, tréboles o cultivos melíferos. También hay que tener en cuenta el desmonte", remarcó Melegatti.
Puntualizó que sólo quedan aproximadamente 59 mil colmenas en el departamento, y de ellas unas 16.600 en la ciudad de Río Cuarto, en la que se mantienen activos 107 apicultores.
"Este año, hay productores que no han cosechado sus colmenas por la poca miel que tienen, la dejan para invernada, algunos han sacado 25 kilos. Pero hay informes nacionales de que no se superan los 10 kilos. Y el promedio nacional de cinco años a la fecha era de 30 kilos", advirtió la especialista.
Desde la UNRC se rescató que la calidad de la miel de la región "sigue siendo buena y está muy bien catalogada en el exterior por sus propiedades, que obedecen a la forma de producción".
Acopiadores de miel de la ciudad acotaron que, en comparación con el año pasado (la temporada va de noviembre a marzo), compraron casi un 40 por ciento menos. Revelaron que, debido a que no hay miel, el precio es bueno en relación a años anteriores, superando los dos dólares por kilo.
Por más consultas: apicultura@rec.unrc.edu.ar

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