6 jul 2014

Colegios rurales de Córdoba que funcionan con el sol



La Voz del Interior (06/07/2014)
Doscientos colegios a batería

Córdoba sigue teniendo numerosos establecimientos rurales sin energía eléctrica de red, a los que se proveyó de un sistema de paneles solares. Pero 50 de ellos no tienen batería para poder funcionar.
Hace más de dos semanas que comenzó el Mundial de Fútbol y el evento, los argentinos lo saben, se fagocita todo. Lo que ocurre en las canchas brasileñas desborda lo deportivo. Los programas de cocina dan la receta del flan Lío Messi, los jefes de Estado opinan sobre los fallos arbitrales, los nacionalismos infectan las publicidades y vuelve la moda de los reduccionismos que intentan comparar los desempeños económicos y culturales con los éxitos y fracasos deportivos de cada país.
Por supuesto, no quedan fuera de este tsunami futbolero las escuelas. En las ciudades, se organizan para que los estudiantes puedan ver los partidos en pantalla gigante mientras alientan a la selección, y las autoridades educativas ya tienen aprendido que hay que unirse al enemigo y no combatirlo: entonces, bajan recomendaciones a los docentes sobre cómo “aprovechar” este mes de enajenación planetaria para que los chicos aprendan geografía, historia, economía y otras profundas cuestiones utilizando como enciclopedia el fixture del campeonato mundial.

Aulas sin electricidad
Ahora bien, en la provincia de Córdoba existen nada menos que 200 escuelas rurales que no tienen suministro eléctrico por red. Antes de seguir, hay que hacer una aclaración: el número exacto de escuelas varía según si la cifra la aporta el Ministerio de Educación, que habla de 208, o el Ministerio de Agua y Energía, que enumera 190. La imprecisión se debe a que en estos últimos años el tendido eléctrico llegó a algunos colegios rurales y los números no están bien actualizados.
A maestros y alumnos de estas 200 escuelas rurales sin tendido eléctrico, distribuidas en toda la provincia, también les gustaría ver el Mundial. Deberían trabajar educativamente con el Mundial, según la consigna de la temporada.
Para que este tipo de escuelas pudiera acceder no sólo a ver televisión por aire y satelital, sino también a un servicio de Internet, y a tener funcionando una heladera y electrodomésticos que permitan además que algunos maestros vivan durante la semana en los mismos establecimientos, hace unos 15 años la provincia de Córdoba comenzó a idear un sistema de paneles solares fotovoltaicos.
Mucho más que por la televisión, la idea de los paneles solares iba vinculada con la posibilidad de que muchos de estos establecimientos rurales pudieran poner a funcionar dos nuevos servicios básicos: bombas de agua, para tener un suministro de mejor calidad para los chicos, y radios UHF, para que los docentes tuvieran una manera veloz de comunicarse con sus inspecciones ante cualquier necesidad o emergencia.
El plan se instrumentó en cuatro etapas y finalmente, antes de cumplir una década, se llegó en 2008, durante la administración del gobernador Juan Schiaretti, a tener servidas con energía solar a las 226 escuelas rurales que en aquel momento estaban fuera del alcance de los tendidos eléctricos.
Según contaron a este diario dos funcionarios que ocupaban altos cargos en la administración pública en aquel momento, uno en el Ministerio de Educación y otro en el desaparecido Ministerio de Obras y Servicios Públicos, el programa no tuvo una inauguración oficial ni fue difundido propagandísticamente, como se acostumbra hacer en estos casos, por las diferencias que existían entre las líneas internas del peronismo que ocupaban Schiaretti y el entonces exgobernador José Manuel de la Sota. “Schiaretti no destacó el programa porque venía de la gestión anterior”, señaló el segundo funcionario.

Falla de mantenimiento
Más allá de las diferencias políticas, la porción mayor de los fondos para estos paneles fotovoltaicos había llegado a través de un crédito que la Nación gestionó ante el Banco Mundial y que distribuyó a través del Proyecto de Energías Renovables en Mercados Eléctricos Rurales (Permer).
Gracias a la instalación de las pantallas fotovoltaicas en las 226 escuelas rurales, se pudieron colocar también 138 equipos de radio para comunicar los establecimientos con las inspecciones educativas. Como la etapa coincidió con la distribución de netbooks para estudiantes, muchas escuelas se adhirieron también al uso de esta tecnología sumada a la Internet satelital, gracias a la instalación de los paneles.
En un momento, todas las escuelas rurales con paneles solares, a excepción de las que tenían muy pocos alumnos, llegaron a gozar del funcionamiento de los paneles, las bombas de agua, las radios, las netbooks e Internet por satélite.
El problema es que este sistema, que implicó una inversión millonaria, necesita estar acompañado por un mantenimiento periódico. Las baterías alimentadas por los paneles solares duran sólo cuatro años. Pasados los 48 meses, hay que reemplazarlas por otras nuevas, y mientras están en su vida útil, deben ser recargadas con agua y revisadas cada semestre.
Esto significa que, para mantener el sistema con buen funcionamiento, cada año debe cambiarse, en promedio, el 25 por ciento de las baterías. Cada sistema fotovoltaico usa entre tres y cuatro baterías.
Además, se debe tener el personal encargado de los viajes y los vehículos en condiciones para llegar a escuelas que, en algunos casos, están ubicadas en parajes de difícil acceso.
Como este recambio ordenado de baterías no se hizo, hay medio centenar de escuelas rurales que están incomunicadas por radio, sin Internet, sin posibilidad de ver televisión satelital y, por tanto, sin la posibilidad de disfrutar de los partidos del Mundial y del resto de los contenidos que les acerca el aparato de televisión.
Hace algunas semanas, este diario visitó dos escuelas rurales del departamento Pocho, en el oeste provincial, donde, por falta de energía, los chicos no podían ver televisión ni usar las computadoras que les envió el Gobierno.
Una de las escuelas tampoco podía poner en marcha la bomba de agua. “Nos pidieron que trabajemos el Mundial con los chicos, pero acá el tele no anda, primero porque no pagaron más el servicio de Direct TV y, además, porque tampoco funciona el decodificador”, contó Claudia Pereyra, directora suplente y personal único de ese establecimiento que cuenta con cuatro alumnos cerca de un pueblo, Mogigasta, donde sólo queda un niño.
La heladera de esa escuela funciona con una garrafa de gas de 10 kilogramos, porque la batería que recolecta la energía de los paneles solares no alcanza para que funcione. “Tenemos también una computadora hermosa, pero no la podemos hacer funcionar; nunca la encendimos porque la batería no tira”, explicó Pereyra.
Para poder ver los partidos de la selección argentina, la docente confiaba en que la jefa comunal de Villa de Pocho la ayudara a organizar una reunión en ese pueblo, con sus alumnos, donde pudieran ver el partido junto con los chicos de otra escuela.

Problema extendido
Este diario llamó a otra decena de escuelas rurales que tienen instalados los paneles solares en varios departamentos.
En Cruz del Eje, Minas, Tulumba, Punilla, Santa María, Río Cuarto, Río Seco y Sobremonte, y en más de la mitad de los casos las docentes señalaron que no tenían en funcionamiento la radio, o la bomba de agua, o la televisión, debido a problemas con las baterías.
En la escuela rural de El Barrial, departamento Tulumba, que tiene siete alumnos, uno de sus paneles fotovoltaicos no funciona. En el colegio de El Duraznal, departamento Cruz del Eje, que tiene cinco alumnos, colocaron baterías usadas para reemplazar a una gastada, por lo que no se puede hacer funcionar la bomba de agua y desde hace un mes y medio se acarrea el agua con baldes. Tampoco pueden hacer funcionar las computadoras ni Internet y no tienen televisión, según contó a este diario la docente a cargo.
En la Dirección General de Desarrollo Energético, dependiente del Ministerio de Agua, Ambiente y Servicios Públicos, no parecen tener actualizados los datos del problema. Su titular, Claudio Puértolas, dice que sólo tiene comunicados cinco casos de escuelas con problemas y explica la demora de meses por un problema con un proveedor de las baterías (ver El Gobierno dice que comprará equipos nuevos).
Muy diferentes son las estadísticas que maneja el Ministerio de Educación, que registra 112 establecimientos rurales con distintos problemas relacionados con los paneles solares desde el año pasado.
Desde la Subdirección de Escuelas Rurales, su titular, Mirta Urbano, destacó que en los últimos años estos colegios vienen experimentando un importante avance en capacitación docente y acceso a diferentes servicios y en cuanto a organización pedagógica, aunque la infraestructura es todavía el punto flojo del sistema.
Mientras tanto, la ilusión televisiva dice que todos, en todas partes, podemos disfrutar de la diversión mundialista. Para muchos chicos que concurren a las escuelas rurales de Córdoba, eso no deja de ser una ilusión.
2008, año de gloria. El plan para las escuelas rurales se implementó en cuatro etapas y, finalmente en 2008, todas los establecimientos tuvieron energía solar. Como no se hizo el mantenimiento, llegaron los problemas.

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Más Información:

Cómo se utiliza la energía en las escuelas
También se roban los paneles solares
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