7 may. 2016

UNRC advierte que lo peligroso es el celular, no la antena



La Voz del Interior (07/05/2016)
Aconsejan cuidarse más de los celulares que de las antenas

Investigadores de la UNRC advierten que es la fuente de radiación que más puede afectar a las personas. Creen que es mejor instalar pequeñas antenas.
Más que por los riesgos de las antenas para la salud, los usuarios de celulares deberían preguntarse por el impacto de los aparatos que usan. Eso dice Julián Durigutti, investigador y docente de la Universidad Nacional de Río Cuarto e integrante del Grupo de Investigación y Desarrollo Aplicado a las Telecomunicaciones (Gidat).
El especialista señala que la fuente de radiación que más puede afectar hoy es el celular y que, por eso, la Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja usarlos con la modalidad manos libres. Durigutti lo graficó en escala: “Si con una torre estamos expuestos a 1, con el teléfono pegado a la cabeza la radiación es 100”, destacó.
La referencia se suma a la discusión por la proliferación de antenas de telecomunicaciones, sobre todo de telefonía móvil. Como adelantó este diario, el Ministerio de Comunicaciones de la Nación impulsará una campaña para que los municipios con restricciones a la ubicación de antenas flexibilicen sus normas, sin descartar recurrir a la Justicia para reclamar la posible inconstitucionalidad de esas limitaciones locales.
Desde hace tiempo, investigaciones alertan sobre los riesgos de las radiaciones no ionizantes de antenas, en un debate que no se cierra del todo.
En la última década, muchas localidades cordobesas dictaron ordenanzas para fijar limitaciones geográficas a la instalación de antenas, sobre todo telefónicas. Las normas surgieron como respuesta a planteos de vecinos sobre sus riesgos. En varias hubo idas y vueltas con las normas, en otras se sostienen, en algunas se judicializaron por resistencia de las empresas y en muchas se siguen discutiendo.

Menos contaminación
En Río Cuarto, tras el asesoramiento de expertos de la universidad encargados de monitorear radiaciones no ionizantes, el Concejo Deliberante aprobó en 2015 una ordenanza para bajar el nivel de contaminación, con más antenas de telefonía celular de menor altura y potencia.
Durigutti explicó que se alienta la instalación de estaciones de telefonía móvil con potencias de salida de hasta cinco vatios sin estructura de soporte (pequeñas antenas en postes de alumbrado). En las zonas centrales y residenciales, otorgan sólo habilitaciones precarias para antenas de más de cinco vatios, previa evaluación de impacto ambiental, en las azoteas de los edificios cuya altura supere los 12 metros. “Se tiende a limitar la altura, lo que en Río Cuarto indirectamente limita la potencia”, señaló Durigutti.
“Si tengo una antena grande, busco un objetivo de gran alcance, necesito más potencia y emito más radiación; con muchas antenas que aportan el mínimo de cobertura, el nivel es uniforme, más bajo”, agregó.
Quedó pendiente en Río Cuarto una legislación para antenas de radio (emiten 100 vatios) y de televisión digital abierta (emiten entre 500 y mil vatios), que para investigadores de la universidad tienen más impacto que las de telefonía.

Rechazo vecinal
En Villa Allende Parque manifestaron por una antena
Protesta. Vecinos de barrio Villa Allende Parque, al noroeste de la ciudad de Córdoba, cortaron ayer avenida Bodereau y Achiras en reclamo por la instalación de una antena-tanque. Dicen que se viola una ordenanza municipal, porque está al lado de vi­viendas. Una familia del barrio planteó que su casa se rajó tras la instalación de la antena.

Sugerencia de la OMS
La Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja usar los celulares con la modalidad de manos libres y no pegados a la cabeza. De esta manera, es posible reducir las radiaciones que emiten estos aparatos.

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Cómo es la situación en el interior provincial

El caso más problemático fue en Unquillo. Vecinos accionaron para erradicar cinco antenas de TV cable e Internet. La Justicia ordenó relocalizarlas a más de 500 metros de la casa más cercana. Pasó un año y las antenas siguen operando.
En Villa Ascasubi, hubo un fallo favorable al retiro de una antena telefónica, apelado por la empresa.
En Jesús María, una ordenanza prohibió las antenas en zona urbana, pero en 2012 fue modificada. El municipio fija condiciones, pero las permite y existen cinco. Hubo dos clausuras por instalarse sin permiso.
En San Francisco, una ordenanza regula desde 2001 y no hubo conflictos. No las prohíbe en áreas urbanas, pero fija límites de distancia con escuelas, hospitales y sanatorios, y un cerramiento perimetral.
Villa María varió su criterio en 2014, al eliminar zonas de restricción para antenas, a pedido de las empresas. La ordenanza actual permite instalarlas en cualquier lugar, previo estudio de factibilidad. Hay varias antenas disimuladas como tanques y carteles.
Río Tercero flexibilizó en 2014 los criterios. Pide que las antenas cumplan leyes nacionales y provinciales, y posean aval municipal.
En Alta Gracia, el municipio prohíbe dar energía a instalaciones no autorizadas. No se impiden las antenas si tienen permiso.
Villa General Belgrano creó un “polo” de antenas, fuera del área urbana. Igual, las empresas sumaron instalaciones pequeñas en zonas residenciales.
En Villa Dolores, hay antenas en el centro, pero no se pueden sumar nuevas.

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