11 mar. 2016

Calor, contaminación, espacios verdes y cultivos

La Voz del Interior (11/03/2016)
Medidas que fomentan el aumento de calor y de contaminantes

Por Cecilia Estrabou / Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, Universidad Nacional de Córdoba

Se observa un deterioro en la calidad de vida en general, lo que se manifiesta en pérdida de calidad del agua y del aire, desaparición de espacios verdes y gran cantidad de tránsito automotor.
Hace varios veranos que la temperatura en la ciudad de Córdoba llega a valores insoportables. Lo atribuimos al cambio climático, como si fuera una fatalidad que no podemos evitar. Claro que podemos y debemos, porque mitigar las condiciones climáticas es cuestión de planificación y trabajo.
Nosotros generamos estas condiciones, nosotros podemos revertirlas, pero la Municipalidad es actor central en esta tarea. Lo prioritario es forestar con especies que generan sombra, controlan temperatura y humedad, absorben contaminantes, proveen oxígeno y permiten la absorción de agua.
La ciudad de Córdoba tiene un ejido municipal de 625 kilómetros cuadrados, es decir que es una mancha urbana (un sólido bloque de hormigón) que interrumpe los sembradíos de soja y maíz que hoy la rodean. De estos cultivos, y por efecto del viento, recibimos sustancias agrotóxicas, como fertilizantes y herbicidas, que contaminan el aire de la ciudad y lo que hay en ella.

Situación de deterioro
Dentro de la ciudad, se da un complejo espectro de situaciones urbanas. Presenta un microcentro de edificios altos e importante concentración poblacional; un área que circunda al microcentro, donde alternan edificios con construcciones más bajas; y extendidas áreas barriales de construcciones bajas y variada concentración poblacional.
Se observa un deterioro en la calidad de vida en general, lo que se manifiesta en pérdida de calidad del agua y del aire, desaparición de espacios verdes y gran cantidad de tránsito automotor. Este último es el factor principal de la contaminación del aire, ya que en 2014 se contabilizaban 425.800 automóviles y unas 210 mil motocicletas.
Todo esto coadyuva a generar “islas de calor” urbanas, que son áreas de mayor temperatura. Cuando no hay verde urbano –por ejemplo, árboles en las veredas– o cuando estos son de pequeño porte (como crespones), se generan diferencias de temperatura de entre dos y cinco grados más que donde el arbolado tiene buena cobertura.
Estos calores que aumentan cada año, las lluvias que generan tantos perjuicios y la contaminación del aire que se ha vuelto tóxico pueden atemperarse con la presencia de verde, que garantiza menos calor, menos contaminación, aire puro, regulación de humedad, infiltración de agua en el suelo y otras ventajas. Lamentablemente, parecen ser la última prioridad de la Municipalidad.
Para una mejor calidad de vida, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que las grandes ciudades dispongan, como mínimo, de entre 10 y 15 metros cuadrados de área verde por habitante. La ciudad de Córdoba, en general, es seca, sin verde, y estos valores de área verde no llegan ni a la mitad.
La Municipalidad exige plantar en veredas de avenidas y en barrios enteros especies de árboles que no proveen ninguna de estas ventajas. Tal es el caso del crespón, que no sirve para mejorar el ambiente.
Desalienta la plantación de especies nativas, que son alrededor de un tercio de las presentes. Sin embargo, la vegetación autóctona presenta muchas ventajas: ahorra agua por estar adaptada al ambiente xerófito; garantiza nuestra identidad; no se vuelve maleza incontrolable, como lo son hoy en las sierras el ligustro, el cratego y otras especies.
En un relevamiento de ocho manzanas en barrio Alto Alberdi, realizado por el Centro de Ecología y Recursos Naturales Renovables de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad Nacional de Córdoba, se constató la presencia de 197 árboles de vereda, muchos en malas condiciones o viejos, la ausencia de muchas cazoletas que están tapadas y la falta de 170 árboles que debieran hallarse en las veredas.
El barrio puede tener el doble o más del arbolado actual. Podría, en ese caso, bajar la temperatura hasta en cinco grados o más y mejorar la calidad del aire.

Consejos útiles
Algunas recomendaciones para mejorar la situación ambiental en la ciudad:
Otorgar identidad a las plazas, plantando el doble de los árboles actuales, y que estos sean nativos.
Plantar en las cazuelas vacías siempre especies nativas, que no consumen agua, dada la situación de semiaridez de la provincia de Córdoba.
Regar el arbolado urbano con agua de lavarropas automático. Es agua rica en nitrógeno y baja espuma, excelente para todo tipo de jardín o planta.
Concientizar acerca de la importancia de generar verde con enredaderas, techos verdes u otras posibilidades.
Fiscalizar que se cumpla la ley, denunciando cazuelas vacías, vertido de agua a la vía pública o limpieza de veredas con manguera.

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