25 nov. 2016

La Policía Barrial también ve lo ambiental



Día a Día - Edición Electrónica (25/11/2016)
La Policía Barrial, detrás de los otros 'peligros'

La nueva fuerza realizó la primera presentación en la Justicia por contaminación en La Cañada. Pidió a la Muni por malezas y falta de luces.
Postes que se caen, focos quemados, basurales y yuyos altos que ponen en peligro a los vecinos y aguas contaminadas son algunas de las actas que hicieron en estos pocos más de cuatro meses los efectivos de la Policía Barrial, la nueva fuerza provincial que está facultada también para dar cuenta de los riesgos urbanos. Entre la denuncia más trascendente está la que realizaron los policías del Parque de la Vida, los que pidieron intervención a la Justicia por la contaminación en el cauce del arroyo La Cañada.
Tanto Cristian Caridi, de los equipos técnicos de formación de la Policía Barrial, dependiente de la Secretaría de Seguridad Ciudadana; como Marcos Campos, el oficial principal a cargo de uno de los cuadrantes de la Policía Barrial en esta zona, contaron a Día a Día que fue el primer caso en llegar a la Justicia, tras haber realizado un relevamiento en el Parque de la Vida, en el que se constató que el cauce estaba con basura, aguas turbias, nauseabundas y con espuma.
Los primeros en intervenir fueron los efectivos: los que hicieron las actas para dar cuenta a la Municipalidad de la falta de luces (sólo el 10 por ciento del Parque de la Vida tiene luminarias), yuyos altos, asadores en el mal estado, una ciclovía con hundimientos en varios tramos, pero, además, el llamado a la Justicia por las aguas del arroyo.
Si bien esta nueva fuerza policial está facultada para montar operativos, tiene una tarea diferenciada y específica del resto, ya que se trata justamente de avisar a la Provincia o a la Municipalidad de “riesgos urbanos”, o riesgosos como basurales o malezas que puedan poner en peligro la seguridad de los vecinos.
De ahí que ante el olor de las aguas del cauce de este arroyo, se pidió intervención a la Justicia con la presunción de posibles volcamientos clandestinos aguas arriba, además de la desembocadura de líquidos a metros del country Manantiales, lo que estaría afectando al arroyo y la calidad del agua.
Con dos presentaciones en la Unidad Judicial 6, la Justicia abrió una causa y ordenó que peritos de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) tomaran muestras para constatar el grado de contaminación (o no), además de estudios químicos en el lugar.
“Es nuestra tarea relevar y dar aviso de todo factor de riesgo, como arrojar residuos peligrosos, lo que es un delito grave de contaminación, por lo que lo pusimos a consideración”, agregó.
Desde Día a Día recorrimos el Parque de la Vida, y alcanzó con ingresar por la calle Olivares para toparse con este arroyo surcado de cardos y basura en buena parte de la costa. Como si fuera poco, la ciclovía comenzó a ceder, por lo que dejó de ser un espacio para los vecinos. Incluso de noche está oscuro e inseguro, al punto que los efectivos de la Policía Barrial contaron que dieron “aviso” a la Municipalidad al constatar más de 20 luminarias quemadas.
“De noche, es una boca de lobo, no es más como hace unos años que se llenaba de gente. Nos cruzamos un rato a la tarde, pero no se puede estar de los mosquitos. ¿Si vamos al arroyo? No, ni se puede. Está lleno de mosquitos”, contó a Día a Día Haydee, quien vive justo al frente del parque.
De la denuncia sobre la posible contaminación del arroyo, la mujer no tiene idea, aunque hay algo que tiene claro: no usan esta zona con su hija Andrea y su nieto Agustín (3 años). “La Policía Barrial nos permite elevar actas para que la Provincia y la Municipalidad sepan de los factores de riesgo. Después de que informamos de los yuyos a la Municipalidad, conseguimos que los corten, ahora esperamos la fumigación e informamos de posibles casos de dengue a la Provincia”, precisó Campos.

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