28 oct. 2016

Nuevamente la Ley de Bosques generará debate



La Voz del Interior (28/10/2016)
Otra vez se endurece el debate sobre cuánto se puede desmontar

Las entidades rurales quieren sumar más hectáreas con monte autóctono a la categoría amarilla, donde se puede realizar ganadería. Los ambientalistas aseguran que la propuesta no tiene argumentos legales ni ecológicos.
La polémica sobre el destino de los bosques nativos cordobeses volvió a encenderse a más de seis años de la sanción de la ley que debería protegerlos.
Este año la Provincia convocó a entidades rurales, ambientalistas y universidades para retocar el actual mapa anexo de la ley de bosques nativos (9.814), que pinta a estos ecosistemas en tres colores según su estado de conservación y las actividades permitidas.
Sin embargo, un documento de la Confederación de Asociaciones Rurales de la Tercera Zona (Cartez) encendió otra vez la polémica porque plantea que se disminuya la superficie en zona roja, donde no se permiten actividades productivas intensivas, y que se sumen más hectáreas en la categoría amarilla, donde la normativa cordobesa permite el rolado para eliminar arbustos y cultivar pasturas exóticas para ganadería.
Hace algunos días, Cartez presentó el documento en la Legislatura. Este accionar molestó a los ambientales y ecólogos, quienes decidieron responder con un informe técnico en el que se refutan los argumentos esgrimidos por las entidades agropecuarias.
En el texto de Cartez no se dan cifras de cuántas hectáreas deberían cambiar de color. Sin embargo, algunas especulaciones indican que de progresar la iniciativa entre 400 mil y 800 mil hectáreas de monte autóctono bajarían de categoría.
Ambos textos aducen argumentos ambientales, socioeconómicos y legales de por qué deberían o no sumarse más hectáreas de bosque nativo a la categoría amarilla.

Diferentes posturas
El argumento ambiental esgrimido por Cartez se basa en un modelo científico conocido como “estados y transiciones”. Plantea que si el ser humano no maneja los predios con ambientes autóctonos degradados (arbustales, fachinales o matorrales), el bosque no vuelve.
En este sentido, el documento dice: “Se propone que la incorporación de áreas dentro de la categoría amarilla brinda más y mejores alternativas para manejar el bosque nativo, posibilitando su conservación, enriquecimiento y aprovechamiento sustentable”.
Estas áreas que deberían pasarse a amarillo son fachinales, matorrales y arbustales donde la presencia de árboles es escasa.
Pero desde el ambientalismo sostienen que estos arbustales o fachinales brindan la mayoría de los numerosos servicios ecosistémicos por los cuales la ley decide protegerlos.
Por ejemplo, el mantenimiento de la fertilidad del suelo, la retención y regulación del agua, la regulación climática y el secuestro del dióxido de carbono responsable de cambio climático.
Los ecólogos sostienen que, en realidad, el fachinal pasa por diferentes etapas de comunidades vegetales, pero en el mediano plazo se recupera el bosque porque tiene la composición florística para hacerlo. No necesita la intervención humana, sino tiempo.
A su vez, los ambientalistas sostienen que superficie pintada de rojo debe seguir vigente según último mapa vectorizado y atendiendo al cumplimiento del decreto 236/12 del Consejo Federal de Medio Ambiente (Cofema).
Esta resolución instruye que la actualización periódica del mapa “deberá realizarse teniendo en cuenta el concepto de no regresividad en materia ambiental”. Es decir no debería reducirse la superficie pintada de rojo.

Visión agropecuaria
La intervención humana. Cartez plantea que la intervención humana es clave para que se regenere el bosque. Por este motivo cree que deben ampliarse la superficie pintada de amarillo donde se permite el rolado y la ganadería con pasturas exóticas.
Social. Una mayor superficie de color amarillo resolvería los problemas sociales del norte cordobés.

Visión ambiental
El bosque vuelve solo. Desde el ambientalismo aseguran que fachinales, matorrales y arbustales brindan los mismos beneficios ambientales que un bosque cerrado (regulación hídrica y climática) y tienen el potencial de convertirse en bosque sin necesidad de la intervención humana.
Social. La pérdida del bosque va acompañada de la migración rural.

Aunque a cuentagotas, se sigue deforestando
29.925 ha
Entre 2012 y 2015 se deforestaron 29.925 hectáreas, en un cálculo que incluye los datos provinciales desde septiembre de 2014 y los relevamiento anteriores de la ONG Guyra Paraguay.
2004-2010. Desde 2004 y hasta la sanción de la ley provincial 9.814 de 2010, Córdoba perdió el 40 por ciento de los bosques nativos del norte y oeste de la provincia, por un total de 269 mil hectáreas.
Pre-2004. Antes de 2004 sólo quedaba el 10 por ciento de los 12 millones de hectáreas de bosque que había en Córdoba a principios del siglo 20.

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Más Información:

Proyecto OTBN Cartez
Respuesta OTBN Cartez
Fundamentos legales, sociales y ambientales
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