29 oct. 2016

Baja el agua en el sur, pero la situación es complicada

El Puntal de Río Cuarto (29/10/2016)
El agua sigue acechando a los pueblos y arrasó con la laguna Alas Coloradas

A pesar de mejorar el clima, las grandes masas hídricas que bajan de los campos complican a los sectores urbanos y sigue aislada la zona rural. Por segunda vez en el año, el predio del Club de Caza y Pesca ucachense sufrió las consecuencias al romperse uno de los murallones recientemente reconstruido
Con el mejoramiento de las condiciones climáticas, la situación en Ucacha y Bengolea iba en lenta mejoría, pero aún grandes masas hídricas seguían corriendo desde los campos con rumbo a los sectores más bajos de las poblaciones en las que se reforzaban las defensas para evitar problemas.
A esta situación se sumó en las últimas horas que nuevamente la inundación arrasó con la laguna Alas Coloradas de Ucacha, que se vació al romperse los murallones ante la gran presión de la masa hídrica que llegó hasta allí. Los integrantes del Club de Caza y Pesca habían invertido más de $ 760 mil para recuperar este espacio natural que a principios de año había sufrido también un vaciamiento que sepultó todo el trabajo realizado durante los últimos meses.
Con el aporte de instituciones, colaboradores, firmas y vecinos que realizaron donaciones y préstamo de herramientas, se había efectuado una importante obra que permitió recuperar la masa líquida. Sin embargo, la gran cantidad de agua que volvió a volcar en la zona rompió el muro de contención al norte.

Gestiones
Ayer los intendentes Omar Farías y Héctor Jaime viajaron a Córdoba y mantuvieron una reunión después del mediodía con Edgar Casteló, de Recursos Hídricos, a quien plantearon la situación por la que hoy atraviesan estas dos localidades y su amplia zona rural. Al tiempo que solicitaron la concreción urgente de obras para evitar que el agua ingrese a los pueblos.
En diálogo con PUNTAL, el intendente Farías brindó detalles de este encuentro. “Nosotros expusimos la problemática y nos prometieron canalizar una parte de la obra que está pendiente de principios de año. Además de contener algunas lagunas haciendo gaviones. Y por otro lado, dentro de los pueblos, colocar más alcantarillas y limpiar algunos de los canales ya existentes”.
Dichos trabajos comenzarían a ejecutarse apenas baje el nivel de las grandes lagunas que se fueron encadenando y formaron una gran masa que va rumbo tierras abajo.
Tras este encuentro, los mandatarios tenían previsto otra reunión con integrantes de Vialidad provincial a los fines de solicitar que se trabaje en forma conjunta con Recursos Hídricos para que las obras a ejecutar den los resultados que se necesitan. “Que los consorcios puedan trabajar junto con las otras áreas. Hay caminos que se han barrido, por lo que cuando bajen las aguas deberán ser arregladas”, precisó Farías.
En cuanto a la situación en la zona urbana en Bengolea, dijo que aunque  es más tranquila sigue la incertidumbre sobre las familias que continúan aisladas en los campos, y el agua que acecha a algunos sectores periféricos del pueblo. “Nosotros estamos esperando que no llueva más, porque si esto ocurre estaremos en serios problemas en el pueblo”, advirtió el intendente.

Problemas con las napas
Por su parte, Héctor Jaime -titular del Municipio de Ucacha- se refirió a la situación de esta comunidad que estaba receptando parte de los excesos hídricos provenientes de la zona de Bengolea.
“La situación en nuestra zona es bastante crítica y necesitamos ayuda para salir adelante. En Ucacha no tenemos todavía inundación en la zona urbana, pero sí hay casas en las que el agua de la napa entra a la vivienda por el piso. Debimos acudir con nuestras asistentes sociales a brindar ayuda”, precisó.
Al tiempo que dijo Jaime que lo que hoy genera preocupación es el agua que baja de tres lagunas que reventaron en la zona de Bengolea y van rumbo a Ucacha. “Está todo saturado, y es muy difícil controlar eso. Esperemos tener otros días de sol que nos permitan respirar un poco”, ansió el mandatario.

La laguna vaciada
A todo este crítico panorama se sumó otro problema en las últimas horas: el vaciamiento de la laguna Alas Coloradas luego de que se rompiera la muralla de contención por no soportar la presión del agua sobre el sector norte.
“Realmente es deprimente cómo todo el esfuerzo y trabajo de mucha gente quedó borrado”, precisó Jaime.

Aislados en los campos
Los trazados rurales están totalmente anegados y es imposible trasladar desde la producción hasta proveer de alimentos y asistencia a los vecinos que quedaron aislados en la zona rural. “Si llega a pasar algo acá, te morís”, sentenció el productor Sergio Meichtri a PUNTAL. Este vecino tiene su campo en la zona norte de Bengolea y dijo que junto a su mujer tratan de sobrellevar esta situación.
Los productores admiten que las lluvias fueron copiosas, pero sostienen que la crisis hídrica también podría estar relacionada con derivaciones   entre propiedades rurales. Además las napas saturadas ya no pueden soportar una gota más.

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