28 feb. 2016

Capital provincial: un tercio con riesgo de inundación



La Voz del Interior (28/02/2016)
Más de un tercio de la Capital está en zonas inundables

Entre 35% y 42% de la ciudad está en las categorías con más riesgo de anegamiento, según un estudio de la UNC. Desde 2001, las nuevas urbanizaciones avanzan sobre los sectores más comprometidos.
Este verano, las lluvias han maltratado a la ciudad de Córdoba y a sus vecinos. Las calles anegadas y las casas inundadas fueron un paisaje frecuente, especialmente en febrero, mes en el que ya llovió 233 milímetros por influencia de la corriente de El Niño.
Pero no toda la culpa es de la furia climática. Un estudio realizado por especialistas de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad Nacional de Córdoba mapeó la ciudad según su riesgo de inundación por crecidas del río Suquía y anegamientos por lluvias.
“Entre un 35 y un 43 por ciento del departamento Capital está dentro de las dos categorías más riesgosas de anegamiento y de inundación”, comenta Francisco Quintana Salvat, uno de los autores del trabajo, del que también participaron Osvaldo Barbeito y Rubén Menso.
Las razones son el relieve natural en el que fue avanzando el ejido urbano, la falta de planificación de la mancha urbana y la escasez de obras de desagües.
El mapa explica una verdad archiconocida: los sectores con más desagües, el área central, tienen menos riesgo de inundación. En tanto, las zonas con condiciones geomorfológicas más vulnerables, los barrios periféricos, carecen de estas obras hídricas.
El grupo había realizado el mismo trabajo en 2001. La Provincia lo contrató para realizar una actualización. Según Quintana Salvat, el porcentaje de la ciudad que está en zonas inundables aumentó porque la mayoría de las urbanizaciones se realizó en sectores naturalmente más anegables, en el sur, el sudoeste, el oeste y el noroeste.
“En estos últimos 15 años, se sumaron 17 millones de metros cuadrados de construcciones que han afectado las condiciones de drenaje de la ciudad”, concluye el trabajo. Y agrega: “Esas urbanizaciones se realizaron sin tener en cuenta las ordenanzas que fijan las condiciones para construir un barrio o un desarrollo inmobiliario”.
En el estudio, la ciudad está dividida en cinco categorías de anegamiento por lluvias. La categoría más complicada abarca zonas donde el agua que cae se queda allí porque no hay escurrimiento natural ni desagües. Las zonas dentro de la segunda categoría presentan anegamientos frecuentes pero de menor duración. Juntas suman entre 35 y 42 por ciento de la ciudad, según los autores del trabajo.

Sectores más complicados
Los anegamientos por lluvias en Córdoba se producen por el agua caída en el lugar y la que viene desde el oeste, en la zona serrana. “Hay una serie de cañadones suaves que bajan y llegan a los barrios del sur, sudoeste y noroeste. Allí hay nuevas urbanizaciones y asentamiento precarios”, explica Quintana Salvat.
Hugo Garrido, subsecretario de Emergencias Urbanas, asegura que el trabajo es indispensable para elaborar un mapa de riesgos de la ciudad. Y coincide en que las zonas más delicadas están en el sur y en el oeste del ejido. “Un sector que se ha urbanizado mucho es la cuenca de La Cañada, que tiene 55 mil hectáreas”, sostiene. Garrido entiende que se puede mejorar el escurrimiento con un adecuado manejo del Canal Maestro Sur. “Es un tema que estamos conversando con la Provincia, pero no es la solución definitiva. Haría falta una obra faraónica, un anillo de desagüe alrededor de la ciudad y que escurra hacia el Suquía”, dice.
Otro sector complicado es el oeste, en el nudo de El Tropezón. Allí, una serie de cañadones conduce el agua hacia el arroyo El Infiernillo, que desemboca en el Suquía. “Fue el más afectado por las lluvias e inundaciones del 15 de febrero pasado. Hay una alteración de la cuenca. Estamos analizando cómo funcionan los desagües del Nudo Vial del Tropezón”, señala el funcionario.
El Canal Maestro Sur también genera problemas. “Lo ideal sería hacer una sangría con desagües desde el Canal hacia el Suquía, siguiendo la cuenca. También es necesario abrir calles al costado del canal para mantenerlo limpio. El arroyo El Infiernillo también se tapona por la basura. Hay que intervenir el sector”, detalla Garrido.
En tanto, en el sudeste (barrios Ituzaingó, Ferreyra, Los 40 Guasos, Ciudad de Mis Sueños y otros) hay zonas deprimidas que reciben las escorrentías de sectores urbanos y rurales aledaños. Además, la capa freática aflora en temporadas con muchas lluvias.
La misma situación ocurre al sur de la ciudad en los barrios Inaudi, Villa El Libertador, Mirizzi, Comercial, Ciudad de los Niños, Tejas de la Candelaria y Valle Cercano.

Crecidas y desmonte
Cemento por árboles. Los desmontes en la zona periférica de la ciudad han cambiado la relación precipitación-escorrentía-infiltración. “Ahora ingresa más agua. Un ejemplo es la zona de la ruta hacia Malagueño, donde se construyeron varios barrios privados donde antes había monte”, dice el informe.
Peligro en las costas. Defensa Civil calcula que unas 1.450 manzanas de las 17 mil que tiene la ciudad están en zonas inundables por crecidas del río Suquía y La Cañada. Allí viven 140 mil personas.
Centro Cívico. Quintana Salvat advierte que varios barrios y asentamientos invaden el lecho mayor del río. “Entre ellos se encuentra el Centro Cívico, el cual se vería afectado ante una crecida severa”, dice.
Pobreza. “Todas las zonas problemáticas están cerca del Suquía, los arroyos La Cañada y El Infiernillo, los canales y las vías del ferrocarril. Y son sectores socioeconómicamente desfavorables”, puntualiza Garrido.

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Más Información:

La Voz del Interior (28/02/2016)
Deberes de ciudadanos anfibios
MAPA. De las zonas con riesgo de inundación en Córdoba

El Diario de Villa María (28/02/2016)
La Playosa - Los inconvenientes y las gestiones
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