9 ago 2007

Biocombustibles: amenaza

El Puntal de Villa María (09/08/2007)
Biocombustibles: amenaza y oportunidad

Sus usos puede acelerar el desmonte, agotar los suelos, incrementar la desnutrición y aumentar la concentración de poder y riquezas. O ser una opción válida de energía y desarrollo sustentable. Todo depende del modelo productivo en que se desarrollen.
La humanidad usa biocombustibles desde que aprendió a dominar el fuego. Sólo que no usaba un nombre como categoría general, sino que se hablaba de leña, carbón, sebo, alcohol, aceite o gas de los pantanos, como distintas categorías de biocombustibles sólidos, líquidos y gaseosos.
Como criterio general, es absolutamente racional usar la energía solar tomada por las plantas y guardada en los enlaces químicos de las moléculas orgánicas sintetizadas durante la fotosíntesis, para usar esa energía en una combustión controlada. Estamos usando así la fuente de energía renovable por excelencia que tiene el planeta, que es el sol. Y no se introduce en el ciclo a carbono proveniente de los combustibles fósiles, sino que se recicla el que ya hay en el sistema, evitando así el incremento del dióxido de carbono, responsable principal del calentamiento global.
Sin embargo, según cuál sea el modelo en que se produzcan y distribuyan los biocombustibles, su generalización puede tener un impacto muy negativo en el planeta. Los impactos evidentes son:

- La ampliación de la frontera agrícola, a través del desmonte, disminuyendo drásticamente la biodiversidad y generando la expulsión de los habitantes rurales.
- El incremento del precio de alimentos. Ya pasó con el maíz, usado para obtener etanol, lo que golpeó la economía doméstica de los más pobres en Méjico, donde el maíz está en la base de su dieta.
- El agotamiento del suelo por monocultivo.
- La continuidad en la concentración de poder y riquezas en manos de unos pocos, según un modelo económico en la que cada vez "sobra" más gente.
Vale aclarar que no todos los cultivos tienen igual rendimiento entre la energía invertida para producirlos y la que se obtiene tras la cosecha y procesamiento. El maíz para obtener etanol es muy poco eficiente; la soja para obtener biodiesel tampoco es una opción apropiada desde un punto de vista energético.

Por suerte, hay alternativas razonables:
- Una posibilidad es avanzar sobre biocombustibles de 2º generación, que elaboran etanol a partir de desechos celulósicos, como restos de la industria maderera o de cosechas.
- Otra es usar cultivos perennes como la Jatropha, un arbolito que prospera en lugares semiáridos, cuyas plantas pueden vivir unos 40 años, protegen al suelo y pueden ser cultivadas en unidades productivas familiares de pocas hectáreas. Según la SAGPyA, sus semillas pueden rendir 1.419 litros de biodiesel por hectárea, contra 502 de la soja. Claro está que su cultivo puede aportar valiosísimos recursos a la población rural o propiciar su expulsión si se repite la historia ya que vivimos en el norte de Córdoba y del país, con el "boom" de la soja. De nuevo, todo depende del modelo productivo en que se desarrollen.

Por Biól. Prof. Federico Kopta
Fundación Ambiente, Cultura y Desarrollo

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Los agrocombustibles podrían extender la frontera agrícola y el monocultivo

La Fundación Ambiente, Cultura y Desarrollo advierte sobre la necesidad evitar nuevos desmontes por la rentabilidad del negocio y realizar un monitoreo permamente del suelo y la rotación de los cultivos
En un informe que publicado por la agencia Telam el profesor brasilero Frei Bietto vaticina que los granos van a costar entre un 20% y 25% más por su utilización como agrocombustibles y criticó la nueva alianza de su país con los Estados Unidos para la producción de etanol. “En Brasil la población pagó tres veces más por los alimentos en el primer semestre de este año, en comparación con el mismo período del 20062”, sostiene su informe.
A partir de esta situación PUNTAL VILLA MARIA consultó al biólogo Federico Kopta de la Fundación Ambiente, Cultura y Desarrollo de la ciudad de Córdoba para conocer la opinión de organizaciones ambientalistas sobre este desarrollo que parece tener perspectivas muy importantes en nuestra zona.

- ¿Con el cambio de destino de la producción primaria vamos a alimentar autos y a desnutrir personas?
- Es un riesgo concreto. Ya pasó en Méjico. En una fuente (http://www.energiasur.com/biocombustibles/MitoBiocombustibles.htm El mito de los biocombustibles) hablan de un aumento del 400% del maíz en ese país, donde ese grano es la principal fuente de alimentación.

- ¿Los gobiernos entusiasmados con los agrocombustibles cuestionan el modelo de transporte individual?
- No sólo no tocan el modelo de transporte con automóviles, tampoco toca en absoluto el monopolio petrolero, porque sólo sustituye parte del petróleo por etanol o biodiesel, sin tocar las cadenas de comercialización. Los sistemas de concentración de dinero y poder siguen igual, y creo que allí está la respuesta de la falta de cuestionamientos. En el artículo adjunto hago hincapié en que lo central pasa por el modelo productivo en que se desarrollen los biocombustibles (ver opinión en esta misma página).

- ¿El mayor valor de la materia prima agropecuaria puede aumentar la desforestación en la provincia de Córdoba y el país?
- Sin dudas; es el impacto más evidente y también el más pernicioso, porque la sustitución de bosques por cultivos disminuye en forma casi irreversible la biodiversidad.

- ¿Es razonable pensar que por el cambio de destino de las materias primas y el consiguiente incremento del valor de los insumos para producciones tradicionales suba el precio de los alimentos?
- Ciertamente si se usan alimentos para hacer combustible, se van a encarecer por una cuestión de oferta y demanda.

- ¿En Argentina hay ejemplos de este tipo de situaciones y cuáles son las más preocupantes?
- Todo el desmonte en el norte de Córdoba y Argentina de la última década está impulsado porque el comercio de granos es rentable. Si resulta más rentable por la demanda de biocombustibles, el desmonte será aún mayor, presionando en lugares semiáridos muy vulnerables a la desertificación.

- ¿Que incidencia tiene la concentración de la producción agropecuaria en grandes corporaciones?
- El problema del desmonte y la implantación de monocultivos es que expulsa a los pobladores rurales, quienes terminan generalmente en asentamientos marginales al borde de las ciudades. La riqueza de pocos es entonces subsidiada por toda la sociedad, que debe proveer de techo, alimentos y servicios a una población que medianamente se autoabastecía en el ámbito rural. También genera entonces la pérdida de diversidad cultural, al masificase en ambientes urbanos, y también la pérdida de diversidad de formas de producción, que son reemplazadas por el cultivo que sea exitoso en el mercado.

- La UTN Delegación Villa María y Federación Agraria Argentina proponen el desarrollo de biodiesel a partir de colza y en contraestación de la soja ¿Qué opinión le merece esta iniciativa?
- Si se va teniendo el monitoreo del suelo para evitar su degradación, es una opción razonable. El tema es no seguir extendiendo la frontera agropecuaria.

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